En medio de una escalada de tensión con el Congreso, el presidente Javier Milei convocó a una cena secreta en la Quinta de Olivos con diputados de La Libertad Avanza (LLA) y aliados. El encuentro fue una respuesta directa a la última sesión de la Cámara baja, donde la oposición logró aprobar iniciativas que desafían el plan de ajuste del Gobierno. Entre los invitados se encontraban el titular de la Cámara, Martín Menem, y figuras clave del PRO como Cristian Ritondo y Diego Santilli, en un claro intento de fortalecer la alianza para el frente que se avecina.
El objetivo principal de la reunión fue blindar el Decreto 534/2025. Este decreto es un punto central de la disputa política, ya que prohíbe la moratoria previsional, el aumento a los jubilados y la emergencia en discapacidad, iniciativas aprobadas por la oposición. Para que el Gobierno pueda sostener su veto, necesita evitar que la oposición consiga los dos tercios del total de la Cámara.
El cónclave en Olivos también sirvió para delinear una estrategia parlamentaria más amplia. En el radar del Gobierno están otros proyectos de ley que han logrado media sanción en Diputados, como el financiamiento universitario. La búsqueda de aliados de Milei no se limitó al PRO. La presencia en la cena de Pablo Cervi, uno de los “radicales con peluca”, evidenció el interés del Presidente en sumar más apoyos, a pesar de que su llegada sin sus compañeros de bancada dejó en evidencia las tensiones y el malestar que estas reuniones secretas pueden generar.
La tensión entre el Gobierno y la oposición es palpable. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, advirtió en una entrevista que si la oposición consigue los dos tercios y rechaza el veto, el Gobierno podría recurrir a la judicialización. El presidente, por su parte, ya había marcado la cancha en cadena nacional, acusando a la oposición de querer causar un “genocidio” con el aumento del gasto. Con este panorama adverso, la cena en Olivos se presenta como el intento de Milei por rearmar su frente de batalla y blindarse ante el Congreso, un reflejo de las tensiones inherentes a un gobierno que, al no contar con mayoría en el Congreso, depende de alianzas volátiles para poder aprobar sus leyes.