Un grave problema de salud pública sacude a la Argentina. El número de víctimas fatales por el uso de fentanilo contaminado ha superado las 90 en todo el país. Los fallecimientos se han confirmado en al menos cuatro provincias, y las autoridades investigan la posibilidad de que haya más casos sin registrar.
El fentanilo, un potente opioide, fue producido por los laboratorios HLB Pharma y Ramallo. Según la Justicia, los lotes contaminados con las bacterias Ralstonia pikettii y Klebsiella pneumoniae ya no se encuentran en circulación. El juez federal Ernesto Kreplak, a cargo de la investigación, confirmó que se incautaron las más de 100,000 ampollas adulteradas que aún no se habían administrado a pacientes. Sin embargo, el magistrado indicó que cerca de 45,000 ampollas de uno de los lotes irregulares sí llegaron a aplicarse.
La investigación se inició tras la muerte del primer paciente en el Hospital Italiano de La Plata. A partir de ese caso, la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) ordenó cultivar todos los lotes en circulación, lo que permitió identificar cuáles estaban contaminados. La Justicia ha prohibido la comercialización del Fentanilo HLB del lote 31202, con vencimiento en septiembre de 2026.
La causa cuenta con 24 personas bajo sospecha, pero hasta el momento no hay detenidos. Las autoridades están trabajando para determinar el alcance total de los casos y la trazabilidad de los fallecimientos. Un punto de particular atención es la clínica Vélez Sarsfield, en Córdoba, donde se allanaron historias clínicas por irregularidades. A pesar de haber usado 1,693 ampollas contaminadas, la institución solo reportó cuatro casos, lo que generó sospechas e intensificó la investigación.