En el municipio cordobés de Mendiolaza, un escándalo de corrupción salió a la luz tras una auditoría interna. El hallazgo, que se sospecha data de más de una década, implica la emisión fraudulenta de licencias de conducir y la manipulación del padrón electoral local. La investigación se inició luego de que vecinos reportaran “movimientos extraños” y las autoridades municipales decidieran actuar.
El centro de la polémica es un empleado de la Dirección de Tránsito, identificado como C. P. H., quien también fungía como delegado sindical de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE). La intendenta, Adela Arning, confirmó que este funcionario ofrecía su domicilio particular para que más de cincuenta personas, ajenas a la localidad, pudieran obtener licencias de forma irregular en lo que va de 2025. El funcionario ha sido denunciado penalmente y se ha solicitado la exclusión de su tutela sindical para que el proceso administrativo pueda avanzar.
La maniobra, que utilizaba al menos diez domicilios más, permitía a individuos de fuera del municipio tramitar licencias profesionales y particulares, además de alterar el padrón electoral. La intendenta Arning ha manifestado su preocupación y ha señalado que el caso podría tener sus orígenes en 2015, o incluso antes. La funcionaria ha asegurado una política de “tolerancia cero” frente a la corrupción.
Las autoridades de Mendiolaza han manifestado su compromiso con la transparencia y han instado a la Justicia a actuar con celeridad. El municipio, por su parte, continuará con las investigaciones para esclarecer el alcance total del fraude y determinar todas las responsabilidades.