El dueño del laboratorio HLB Pharma, Ariel García Furfaro, admitió que la contaminación del fentanilo con bacterias ocurrió en su planta, sumándose a las 97 muertes registradas por la crisis. La confesión expone un inquietante panorama de negligencia de la ANMAT y una red de conexiones políticas que siembran más dudas que certezas.