La causa por la muerte de Diego Maradona, que ha conmovido al país, se encuentra estancada en los tribunales antes de su inicio. El Tribunal Oral en lo Criminal Nº 7 de San Isidro celebró una audiencia clave para resolver la recusación de dos de sus jueces, Alberto Caig y Pablo Adrián Rolón, en un movimiento que retrasa el proceso legal y eleva la tensión entre la justicia y las defensas de los acusados.
La solicitud de recusación fue presentada por la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los acusados por el fallecimiento de Maradona. La defensa argumentó que existía un “temor de parcialidad” porque los jueces fueron convocados antes de que se cumpliera el plazo de 10 días establecido por el Código Procesal Penal para que las partes los evaluaran. Este movimiento de la defensa fue el punto central de una audiencia que se realizó bajo un clima de alta tensión.
Durante la audiencia, la defensa de Luque, representada por los abogados Francisco Oneto y Julio Rivas, sostuvo que la presencia de la prensa y el público garantiza la transparencia del proceso, fortaleciendo la confianza en la justicia. Calificaron la exclusión de los medios como un “sofisma” – argumento- que traiciona el espíritu de la Constitución, alegando que no hay un motivo legítimo para negarles el acceso. La defensa sostiene que los jueces buscan evitar el control público y que se expongan sus contradicciones. Sin embargo, los jueces rechazaron estos planteos, calificándolos de una estrategia para presionar o desgastar el proceso y sosteniendo que carecían de fundamentos. La tensión escaló cuando el tribunal denegó la transmisión televisiva de la audiencia, permitiendo solo a la prensa escrita, lo que llevó a un fuerte cruce entre los abogados de Luque y el juez Caig.
La audiencia por la recusación de los jueces se llevará acabo hoy mismo desde las 10am, pero aún no se sabe si la resolución se dará a conocer durante el día o si se tomarán más tiempo. La falta de una definición inmediata, que se suma a los múltiples movimientos de la causa, podría continuar demorando el inicio del juicio por la muerte de Diego Maradona, un proceso que, a casi cinco años de su fallecimiento, sigue estancado en cuestiones procesales