La búsqueda de la verdad en el crimen de Diego Fernández Lima, el adolescente cuyos restos óseos fueron hallados en una casona de Coghlan, ha sufrido un nuevo y frustrante revés. El juez Alejandro Litvack rechazó el pedido del fiscal Martín López Perrando para citar a indagatoria a Cristian Graf, el excompañero de la víctima y principal sospechoso del homicidio. La decisión judicial, que estanca el proceso legal, se basa en una cuestión de forma y no de fondo, lo que ha generado una gran tensión entre la fiscalía y el juzgado.
Según se supo, el juez Litvack, del Juzgado Nacional en lo Criminal N°56, fundamentó su decisión en que la acusación del fiscal “no circunscribió los hechos de forma adecuada” y no contaba con una calificación legal precisa, lo que impide una imputación que cumpla con las exigencias del Código Procesal Penal de la Nación. El magistrado devolvió el sumario a la fiscalía para que se aclaren los términos de la imputación. A pesar del rechazo judicial, la investigación penal continúa abierta.
El fiscal López Perrando, de la Fiscalía N° 61, había solicitado la indagatoria basándose en el hallazgo de los restos óseos de la víctima en la propiedad de Graf y lo había imputado por “encubrimiento agravado y supresión de evidencia”. Aunque el fiscal no pudo determinar la autoría material del homicidio, sostuvo que se acreditó que la víctima fue asesinada y oculta en la vivienda del imputado, y que Graf realizó maniobras para encubrir la verdad, como dar explicaciones contradictorias a los obreros que hicieron el hallazgo.
El caso, que ya se encuentra en un limbo legal por la prescripción, se enfrenta ahora a un nuevo obstáculo judicial que retrasa la posibilidad de una “búsqueda de la verdad” para la familia.