La sesión en la Cámara de Diputados se ha convertido en una dura derrota para el gobierno de Javier Milei. Con una mayoría especial de dos tercios, la oposición logró rechazar el veto presidencial a la Ley de Emergencia en Discapacidad, un fallo que marca un revés para la gestión y un triunfo para la unidad opositora. La ley, que busca actualizar las tarifas de servicios para personas con discapacidad según la inflación y crear una pensión no contributiva, ahora volverá al Senado para su tratamiento.
El rechazo al veto se logró con 172 votos a favor, 73 en contra y 2 abstenciones, un número que superó con creces la mayoría especial de dos tercios requerida. La votación expuso tensiones dentro de los aliados del oficialismo, ya que algunos diputados del MID y el PRO votaron a favor de debatir el veto, lo que demuestra las fisuras internas en la bancada. El gobierno, que había vetado la ley argumentando su alto costo fiscal, intentó hasta último momento revertir el panorama.
En un intento de dividir a la oposición, el vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció poco antes del inicio de la sesión que el Gobierno estaba considerando un aumento en las prestaciones para personas con discapacidad, una estrategia que no tuvo éxito. La sesión también puso de manifiesto el impacto de un reciente escándalo de corrupción que ha golpeado al gobierno. Durante el debate, la oposición exigió que el director de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo, aclare presuntos audios donde se denuncia el pago de sobornos. El caso, que se suma a la tensión política, demuestra que la corrupción es un tema que ha ganado espacio en la agenda legislativa y mediática.