El caso de Diego Fernández Lima, un crimen ocurrido en 1984, ha vuelto a tomar notoriedad pública. En una entrevista, Cristian Graf, de 58 años y principal sospechoso en el caso, rompió el silencio y se defendió de las acusaciones. Graf, quien está imputado por encubrimiento agravado, negó cualquier vínculo de amistad con la víctima y afirmó no recordarlo, a pesar de que compartieron un año de secundaria.
Las declaraciones de Graf contradicen las de otros excompañeros de clase, que aseguraban que eran amigos con un gusto en común por las motos. El hombre, sin embargo, negó rotundamente haber tenido interés en las motos y mencionó que sus pasatiempos eran la natación, el karate y el básquet.
En su defensa, Graf sostuvo que no sabe cómo los restos de la víctima aparecieron en el jardín de su casa. Su teoría es que el cuerpo de Fernández Lima fue “plantado” en el patio en 1984, cuando la topografía del lugar era diferente, y que ese terreno antes pertenecía a un vecino.
El hombre relató que se enteró del hallazgo cuando su hermana lo llamó para contarle que unos obreros habían encontrado huesos humanos. También afirmó no recordar los detalles de la desaparición de Fernández Lima. Por ahora, el juez del caso, Alejandro Litvack, rechazó el pedido del fiscal para indagar a Graf, solicitando mejores indicios y pruebas.
El caso, que se extiende desde hace 41 años, ha generado un gran revuelo mediático y ha reavivado el dolor de la familia de la víctima. Por su parte, Graf expresó su angustia y la de su familia por la situación, y espera que el caso se esclarezca pronto.