El martes 26 de agosto de 2025, la Policía Federal realizó un allanamiento en una vivienda del barrio Parque Luro, en Mar del Plata, propiedad de Patricia Kadgien, hija de Friedrich Kadgien, jerarca de la SS radicado en Argentina después de la Segunda Guerra Mundial.
La medida judicial fue ordenada por el fiscal federal Carlos Martínez luego de recibir alertas de Interpol y de la Aduana sobre la posible localización en esa casa de la pintura “Retrato de una dama”, obra del pintor italiano Giuseppe Ghislandi, desaparecida durante la ocupación nazi en Ámsterdam y originalmente perteneciente al galerista judío Jacques Goudstikker.
Aunque las fuerzas de seguridad inspeccionaron la vivienda durante varias horas, la obra no fue encontrada. Se incautaron armas, reproducciones pictóricas y teléfonos celulares, además de observar cambios en la decoración del inmueble con respecto a la publicación donde se vio el cuadro.
Patricia Kadgien y su esposo no fueron imputados, pero según su abogado tienen previsto presentarse ante la Justicia para aportar información sobre el paradero de la obra. El fiscal espera un pedido formal desde Países Bajos para avanzar en la investigación bajo la figura de presunto encubrimiento de contrabando.
La familia Goudstikker lleva décadas buscando restituir las más de 1100 piezas robadas por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial, con Marei von Saher, nuera del coleccionista fallecido, encabezando la lucha internacional.
El caso representa un capítulo más en la recuperación global de patrimonio artístico sustraído durante el conflicto bélico y pone en el foco la obligación de esclarecer la verdad y reparar daños históricos.