Una fatal explosión se cobró la vida de un reconocido experto en desminado en la provincia de Salta. La víctima, identificada como Henry Martin Douglas Macharaga, de 52 años, originario de Zimbabue, se encontraba trabajando en la Ruta Nacional 34, cerca de la localidad de General Mosconi, cuando ocurrió la tragedia. El especialista formaba parte de un equipo contratado por YPF para remover artefactos explosivos que datan de antiguas exploraciones petroleras.
Macharaga, un veterano en la gestión de amenazas explosivas, pertenecía a The Development Initiative (TDI), una organización con amplia experiencia en misiones de desminado en zonas de conflicto, principalmente en África. Según información a la que accedió LA NACIÓN, la compañía había comenzado sus operaciones en el norte de Argentina en julio, con el objetivo de localizar y neutralizar explosivos utilizados en estudios sísmicos entre 1990 y 1993.
El incidente fatal ocurrió mientras la víctima manipulaba un “booster sísmico”, un tipo de carga explosiva de alta potencia. Estos dispositivos se usaban para generar ondas de choque en el subsuelo que permitían identificar yacimientos de hidrocarburos. Por razones que aún se investigan, el dispositivo detonó, causando la muerte inmediata del experto.
Tras el suceso, el fiscal penal de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas de Tartagal, Gonzalo Ariel Vega, ordenó que se llevaran a cabo todas las diligencias necesarias para esclarecer las circunstancias. El área del siniestro fue acordonada, y personal de Criminalística, Medicina Legal y la División de Bomberos de la Policía de Salta realizaron las pericias pertinentes. Según confirmó LA NACIÓN con fuentes de la empresa, YPF verificó la autenticidad de los hechos ocurridos el 19 de agosto, aunque declinó hacer más comentarios.
Macharaga, casado y padre de dos hijos, tenía una vasta experiencia profesional, habiendo participado en misiones en Sudán del Sur, Malí, Somalia, Afganistán y Mozambique. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Zimbabue, a través de su ministro Amon Murwira, contactó a la familia de la víctima y a las representaciones diplomáticas en Buenos Aires para coordinar el proceso de repatriación de su cuerpo.