Simon Johnson, galardonado con el Premio Nobel de Economía 2024, ofreció una profunda reflexión sobre el papel del Estado y el surgimiento de grupos de poder privado en sociedades donde las instituciones fallan o son insuficientes. En una entrevista exclusiva con La Nación, el académico del MIT señaló que “si no hay Estado, emergen individuos poderosos y se encargan de manejar las cosas en su beneficio”.
El especialista enfatizó que las instituciones sociales y políticas son las reglas que moldean la prosperidad de las naciones, y alertó que cuando estas se debilitan, se abre espacio para que grupos influyentes tomen el control, con consecuencias negativas para la inclusión social y la igualdad.
Johnson trazó paralelismos con el contexto político argentino, mencionando figuras que, a su juicio, representan modelos donde el poder se concentra en manos privadas, poniendo en riesgo el equilibrio institucional. “Es fundamental fortalecer el Estado para evitar que elites privadas dominen y que se pierda la protección democrática”, afirmó.
El premio Nobel también destacó la importancia de estudiar las causas históricas de la desigualdad y cómo el diseño institucional puede fomentar o impedir la prosperidad. En sus palabras: “La ausencia o fragilidad del Estado permite que individuos poderosos controlen sectores clave, lo que podría limitar el desarrollo y aumentar la inequidad”.
Su análisis invita a repensar el rol del Estado en la economía global contemporánea y enfatiza la fragilidad de las democracias frente a la creciente concentración de poder en ámbitos privados, un fenómeno con implicancias profundas para la justicia social y el crecimiento sostenible.