Comenzó el juicio por el brutal crimen de León Aquino, el bebé torturado y asesinado con una aguja oxidada

A casi cuatro años del trágico fallecimiento de León Aquino, de 18 meses, comienza el juicio contra su madre y su padrastro, acusados de homicidio agravado y calificado. El caso conmocionó al país por la magnitud del maltrato denunciado, que incluyó golpes, mordeduras y torturas con agujas en distintas partes del cuerpo del bebé.

León Ehydrian Aquino nació en marzo de 2020 y murió en septiembre de 2021 tras sufrir un calvario de abusos físicos y torturas en su hogar de Villa Mitre, Berazategui. Su caso estremeció a la sociedad argentina, y esta semana marca el inicio de su juicio oral en el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Quilmes.

La madre de León, Yésica del Carmen Aquino, de 36 años, enfrenta cargos por homicidio agravado por el vínculo, premeditación, ensañamiento y alevosía. Su entonces pareja, Roberto Carlos Fernández, de 33 años, será juzgado por homicidio calificado. Ambos están acusados de ser responsables directos del brutal maltrato que culminó en la muerte del niño.

La autopsia reveló lesiones estremecedoras: golpes severos, mordeduras en el cuello y pinchazos con agujas en distintas partes del cuerpo, entre ellas una aguja oxidada de 2,5 centímetros atrapada en la zona lumbar, que habría provocado una infección generalizada y septicemia. El informe forense desmontó la versión inicial de la madre, quien intentó justificar la muerte alegando un accidente doméstico.

Testimonios de familiares y vecinos describen un ambiente de terror para León y sus hermanos, quienes también habrían sido víctimas. Entre los aberrantes maltratos se incluyen privación de alimentos, castigos con látigos, encierro prolongado, aplicar sustancias irritantes en la leche y exponer al niño a condiciones extremas de frío.

La fiscal Gabriela Mateos impulsó rápidamente la investigación y la detención de los acusados. Ante la presión de familiares que denuncian negligencias institucionales, la justicia abrió el proceso que busca una condena ejemplar. De comprobarse su culpabilidad, la pena mínima sería la prisión perpetua.

Los hermanos del pequeño, también marcados por el abuso, fueron separados y distribuidos entre familiares y hogares judicializados, en un esfuerzo estatal por protegerlos.

Ayelén Aquino, tía de León y una de las principales voces demandando justicia, expresó: “Aunque el mundo no supo protegerte y te falló brutalmente, no permitiremos que tu historia sea silenciada ni que tu dolor quede en el olvido”. Su lucha simboliza el compromiso de muchas familias y organizaciones sociales para erradicar la violencia infantil y garantizar la protección de los más vulnerables.

Este juicio representa un momento crucial para la justicia argentina, no solo para esclarecer la verdad sobre la muerte de León, sino también para enviar un mensaje contundente sobre la intolerancia social y legal frente al maltrato infantil.

Nota escrita por:
Te recomendamos...