Pugna en la CGT: Moyano y Barrionuevo presionan para imponer nombres en la nueva conducción sindical

La CGT vive una intensa disputa interna a un mes de elegir su nueva conducción. Hugo Moyano y Luis Barrionuevo presionan para imponer nombres en el triunvirato, poniendo en jaque el consenso de la mayoría “dialoguista” de la central obrera.

Hugo Moyano y Luis Barrionuevo. Foto NA

A solo un mes de la elección de sus nuevas autoridades, la Confederación General del Trabajo (CGT) vive un momento de intensa disputa interna. Las históricas figuras de Hugo Moyano (Camioneros) y Luis Barrionuevo (Gastronómicos) han comenzado a ejercer presión para colocar a sus propios candidatos en el próximo triunvirato, poniendo en duda el consenso que la mayoría “dialoguista” de la central obrera intentaba construir. A pesar de los esfuerzos por mostrar unidad, el final de la contienda para definir a los líderes de la central sindical, que regirán el destino de la CGT en el período 2025-2029, está abierto.

El Comité Central Confederal ya había determinado que el triunvirato sería el formato elegido para conducir a la CGT. Durante meses, el sector mayoritario —que incluye a gremios como UPCN, UOCRA y Judiciales— venía impulsando los nombres de Jorge Solá (Seguros), Maia Volcovinsky (Judiciales) y Cristian Jerónimo (Vidrios). Sin embargo, la intervención de los líderes históricos ha alterado el panorama.

La presión de los clanes y los "sacrificados"

La movida de Hugo Moyano es la que genera el “serio desafío” para el trinomio que se perfilaba como seguro. El líder de Camioneros, que con 81 años está más activo que nunca, ha corrido de la interna a su hijo Pablo y ahora presiona a sus colegas para que Octavio Argüello (Camioneros) se mantenga en el triunvirato. La presión es tal que algunos analistas ya dan por seguro el nombre de Argüello junto al de Jorge Solá, lo que implicaría que Cristian Jerónimo sea el “sacrificado” en la negociación. Moyano busca con esta jugada asegurar un lugar para su hijo menor, Jerónimo, como secretario de Juventud de la CGT.

Por su parte, Luis Barrionuevo, que ha mantenido una postura crítica hacia el gobierno de Javier Milei, intentó en un primer momento volver a un solo secretario general, proponiendo a Gerardo Martínez (UOCRA) como candidato. Tras el rechazo, el gastronómico cambió su postura y propuso una terna que incluía a Sebastián Maturano (La Fraternidad), Gustavo Vila (Carga y Descarga) y Aníbal Lubaczewski (Textiles), e incluso sugirió un cuarteto con una mujer. La falta de consenso, sin embargo, hizo que sus propuestas no fueran tomadas en serio por el sector dialoguista.

Un 17 de octubre "moderno" y una apuesta al consenso

En medio de las negociaciones y tensiones internas, la CGT ha optado por una conmemoración “moderna” para recordar el Día de la Lealtad peronista. En lugar de una masiva manifestación en la calle, la central obrera realizará un acto con una serie de actividades y un mapping que proyectará sobre el edificio de Azopardo la historia del peronismo. La apuesta, impulsada por Jorge Solá, busca ser un evento de unidad que evite la confrontación y que se transmita a través del canal Azopardo Stream de la CGT.

El acto se realizará en un momento en que la central obrera debe definir su estrategia frente al gobierno de Milei. Los dirigentes moderados creen que la derrota electoral de LLA en Buenos Aires no fue un respaldo a Kicillof, sino una muestra de descontento hacia Milei, por lo que apuestan a una confrontación “sin sobreactuación” para que el gobierno acceda a la negociación. El futuro de la CGT, en definitiva, se definirá en las próximas semanas, en un proceso que estará marcado por la disputa por la conducción y la difícil situación social y económica que vive el país.

Nota escrita por:
Te recomendamos...