Un severo sistema de vientos intensos afecta desde este lunes a la Patagonia argentina y zonas aledañas, con ráfagas huracanadas que generan un escenario de riesgo alto para la población. La zona más comprometida es el sudeste de Chubut, donde rige una alerta roja debido a que se esperan ráfagas que podrían alcanzar los 150 kilómetros por hora, capaces de provocar emergencias o desastres.
Ante esta situación excepcional, el Servicio Meteorológico Nacional recomendó que la población no salga de sus hogares salvo por motivos estrictamente necesarios. Se suspendieron clases en gran parte de Chubut y Santa Cruz, y se cerraron rutas, aeropuertos y comercios para preservar la seguridad.
Además, se anticiparon daños materiales como caída de árboles, voladuras de techos y complicaciones en actividades portuarias y aéreas. En especial, la zona conocida como “El Infiernillo” experimenta fuertes túneles de viento que complican el tránsito y el transporte.
En otras provincias patagónicas como Santa Cruz, Río Negro, Tierra del Fuego y sur de Neuquén, se emitieron alertas de nivel naranja o amarillo por vientos intensos y ráfagas que también afectan la vida cotidiana y la movilidad.
Se espera que la intensidad de los vientos comience a disminuir de forma progresiva a partir de la tarde, aunque el organismo insistió en mantener las precauciones hasta que el fenómeno se detenga.