En septiembre, la economía argentina registró una leve recuperación con un crecimiento mensual de 0,5% y un avance acumulado del 5% en términos interanuales, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2022, según datos del Indec y su Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE).
Este resultado superó las expectativas, sobre todo tras la revisión al alza de los datos de julio y agosto, que pasaron de caídas mínimas a incrementos modestos.
De los sectores relevados, 13 mostraron subas, con intermediación financiera (39,7%) y pesca (58,2%) como los de mayor incidencia positiva en la variación interanual.
Otros sectores que contribuyeron favorablemente fueron actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, que crecieron 5%, y minería, construcción y hoteles, que evidenciaron dinámicas positivas.
Por otro lado, industria manufacturera (-1%) y administración pública (-0,7%) registraron caídas, restando conjuntamente 0,19 puntos porcentuales al crecimiento general.
Voces expertas resaltaron que, aunque el crecimiento es modesto, evitó que la economía entrara en recesión técnica, definida por dos trimestres consecutivos de caída del Producto Bruto Interno.
El director del Banco de Inversión y Comercio Exterior, Martín Vauthier, destacó que la macroeconomía logró proteger a las familias de la volatilidad política reciente.
Economistas como Camilo Tiscornia y Federico González Rouco coincidieron en que septiembre trajo un dato positivo y esperanzador para cerrar el tercer trimestre, aunque subrayaron la heterogeneidad sectorial y los desafíos que persisten, especialmente en la industria.