Pueblos despoblados como Ollolai (Italia) o localidades en Soria y Teruel (España) ofrecen viviendas abandonadas por 1 euro para combatir la despoblación, pero exigen depósitos de garantía, reformas en 2-3 años y presupuestos de hasta 500 euros/m². Expertos advierten que es más un desafío personal que una inversión rentable.













