El estudio también destacó dos platos clásicos argentinos dentro del top 50 de mejores preparaciones mundiales: las empanadas tucumanas en el lugar 20 y el asado en la posición 43. Ambos reflejan la identidad culinaria local que trasciende fronteras.
Las empanadas tucumanas, ícono regional reconocido
Las empanadas tucumanas aparecieron como la mejor masa salada rellena del planeta en otro ranking de Taste Atlas, basado en más de 11 mil votos filtrados para eliminar distorsiones.
Preparadas artesanalmente con masa de harina de trigo y grasa vacuna, se caracterizan por una textura crocante que equilibra su relleno tradicional: carne de res, pollo o mondongo con cebolla, huevo duro, pimentón y comino.
Habitualmente, se cocinan en horno de barro y se sugieren acompañadas por vino local. Este galardón pone en primer plano una especialidad propia de la provincia de Tucumán, distinta a la variedad ofrecida en Buenos Aires, y alimenta una discusión local entre defensores de la versión tucumana y la salteña, sin que el ranking defina una mejor opción entre ambas.
El asado, ritual social y gastronómico
El asado argentino fue reseñado como un fenómeno cultural y culinario de fuerte arraigo social, apreciado en varios países sudamericanos.
Describe la parrilla tradicional argentina, que prioriza el uso de carnes selectas cocidas a fuego lento o rápido, dependiendo del corte, destacándose entre ellas el bife de chorizo, tira de asado, matambre y entraña.
El orden de cocción recomendado por Taste Atlas es comenzar con embutidos como chorizos y morcillas, para luego asar cortes finos rápidamente y terminar con carnes de cocción lenta, reflejando la importancia del asado como espacio de encuentro familiar y amistad.