SUBROGACIÓN: El Inquebrantable Deseo de ser Padres

¿Cuánto estás dispuesto a dar por el sueño de ser padres? Juan y Silvina lo probaron durante una década: años de intentos, caídas y renaceres. De la ilusión inicial al valiente paso de la subrogación, este primer capítulo de su odisea revela la fuerza de un deseo que no se rinde.

Entrevistas LR

episodio 1: EN BÚSQUEDA DE LA FERTILIDAD

¿Qué tan fuerte puede llegar a ser la voluntad de cumplir un sueño? Si se trata de la historia de Juan y Silvina, la respuesta es: inconmensurable.

“Una pareja también es una familia”, decreta Silvi, quien mira a los ojos fijamente, casi sin parpadear, de una manera tierna e intimidante a la vez. Piensa mucho antes de hablar, selecciona las palabras con el cuidado que merecen y las menciona con la fuerza que tienen. Fiel a su profesión de psicóloga, Silvina es una persona de gran escucha, pero también muy capaz de desenredar historias y verdades dolorosas con el cariño que implica el cuidado. “Nuestro deseo era agrandar esta familia que éramos nosotros dos”.

“Nos encontramos un 31 de diciembre”, cuenta Juan, dejando entrever esa cuota de suerte que brindó el destino para que Silvina y Juan lograran coincidir en tiempo y lugar. “Yo tenía otro plan en realidad y terminó siendo que concluimos en el mismo lugar por una amiga en común —que es Vivi— a la cual es el día de hoy que le agradezco porque me presentó a esta persona, ahí fue donde estaba ella, ahí la conocí a Silvi”.

Se sientan uno al lado del otro, se miran con mucha admiración y se escuchan, contando la historia una vez más. Fue mucho lo transitado hasta aquí, y ahora están listos para transmitirlo a los demás, esperando que sirva como punto de partida para todas aquellas parejas que desean ser padres y madres en estos tiempos.

CAERSE Y LEVANTARSE UNA Y OTRA VEZ

“El primer paso es el deseo, siempre es el deseo de ser padres, con la ingenuidad de decir ‘bueno, va a ser fácil’. Y cuando empieza a no ser fácil —yo siendo psicóloga—, lo que empieza a ser cuando las cosas no son fáciles: salir a tocar la puerta y preguntar de qué se trata esto”, dice Silvina mientras Juan le completa las frases. “Y ahí empiezan los estudios y la frustración de saber que se te complicó. Y no es solo con el cuerpo de uno, sino también la frustración con las prepagas, que te ponen muchas trabas. En ese momento recién había salido la Ley de Fertilización y vos decís ‘lo único que quiero es tener un hijo’ y en el medio tenés que hacer un amparo porque no te dan la medicación”, cuenta Silvina y empieza a desmenuzar un poco lo que fue un proceso de diez años en la vida de este matrimonio.

De la mano de su ginecólogo, Matías Marconi —a quien nombran con mucho énfasis y cariño—, Silvina y Juan empezaron con tratamientos de baja complejidad y, luego de algunos intentos, ascendieron a tratamientos de alta complejidad. Fueron nueve los intentos de quedar embarazados en un periodo de diez años. “Cada negativa era un golpe más”, destaca Juan. “Era barajar y dar de vuelta, abrir nuevos frentes con las prepagas”. Silvina se suma con una voz profunda y temblorosa y confiesa que, “con cada tratamiento uno piensa que está embarazado, entonces cada negativa es un duelo. Entonces, es tan difícil cargar con esos duelos. Uno piensa: primero, nunca voy a hacer ovodonación, y ahí cuando hicimos ovodonación tuvimos que hacer el duelo de la genética, y es eso de pensar, bueno, va a ser mi hijo pero sin la genética. Después el duelo del embarazo. Cada vez fueron más y más duelos que uno tuvo que ir haciendo, y las angustias que eso implicaba”.

En el medio de esta búsqueda, una pareja que no paraba de recibir balas, duelos, angustias. En ese sentido, Silvi y Juan destacan: “Tenés que estar muy bien parado, porque si no, algo así te lleva puesto. Es un proceso muy difícil, pero a la vez muy importante para pasarlo como pareja”, aclaró Silvi, mientras Juan asiente.

Luego de nueve intentos y nueve pérdidas, la Dra. Laura Kopcow, Directora de la Clínica PREGNA —a quien también recuerdan con mucho cariño—, se vio en la hora de comunicar una realidad muy difícil de aceptar: “hasta acá llegamos”. En ese momento fue cuando finalmente se abrieron los dos últimos caminos por tomar para lograr este sueño de ser padres: la adopción y la subrogación. 

“Sabíamos que teníamos dos caminos a tomar. Habíamos ido a charlar sobre adopción y claramente el proceso y las trabas, las dificultades y la lentitud del sistema judicial hace que uno tal vez desista, pero no porque no sea válida la opción, sino porque todos tenemos un reloj biológico, y quieras o no, va avanzando el tiempo y nosotros nos vamos poniendo más grandes, por lo que ahí decidimos empezar a investigar la subrogación”. 

Ese fue uno de los primeros momentos en los que Silvina y Juan conectaron con lo que más adelante les permitiría meterse de lleno en un nuevo camino en la búsqueda de ser padres.

“Subrogación: El inquebrantable deseo de ser padres” es una serie de cuatro episodios, elaborada a partir de la entrevista exclusiva con Juan y Silvina. Este es el primero; el segundo se publicará mañana. Te invitamos a acompañar su historia durante los próximos días

episodio 1: en búsqueda de la fertilidad

Nota escrita por:
Te recomendamos...
Claves para evitar el “oído del nadador” en el verano

El aumento de las temperaturas y el uso frecuente de piletas disparan los casos de otitis externa. Los especialistas advierten sobre la importancia de mantener los oídos secos y evitar el uso de hisopos para disfrutar del agua sin complicaciones.

Bastián, el niño de ocho años que sufrió choque en La Frontera de Pinamar
Caso Bastián: qué significa la imputación por “lesiones culposas” al padre

Por Dr. Andrés García Vautrin, Abogado Penalista, Especialistas en Derecho Penal Digital. Estudio García Vautrin Condomí Alcorta & Asoc.Hace unos días, un accidente en La Frontera, Pinamar, puso en el centro de la escena pública una pregunta fundamental sobre el derecho penal: ¿cuándo la responsabilidad de un padre en un accidente se convierte en responsabilidad …