El Gobierno nacional dictó la conciliación obligatoria este lunes para frenar el paro de los controladores aéreos que amenazaba con paralizar el tránsito aéreo en todo el país.
La disposición de la Secretaría de Trabajo impuso una tregua legal en el conflicto que mantenía la Asociación Tecnológica de Empleados de la Protección y Seguridad a la Navegación Aérea (ATEPSA) con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).
La medida de fuerza estaba programada para iniciar el martes 23 de diciembre y contemplaba interrupciones intermitentes en los servicios de control terrestre y aéreo.
El reclamo sindical se fundamentaba en una recomposición salarial y mejoras en las condiciones laborales de un sector que se considera esencial para la seguridad operativa. Con la intervención estatal, el gremio notificó el acatamiento de la norma, lo que derivó en el levantamiento inmediato de las protestas.
Sin embargo, el marco legal de la conciliación obliga a las partes a suspender cualquier acción directa por un período de 15 días, con posibilidad de prórroga.
Durante este tiempo, los representantes de los trabajadores y los funcionarios nacionales deberán asistir a audiencias de mediación para intentar resolver las diferencias presupuestarias. Esta herramienta administrativa busca evitar un perjuicio masivo a los pasajeros en una de las fechas de mayor demanda turística del calendario anual.