El Gobierno Nacional ha incluido un terreno de altísima relevancia estratégica en su agenda de privatización de bienes raíces. A través de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), se pondrá a disposición del sector privado una superficie superior a los 51.000 metros cuadrados ubicada en el corazón de Tigre. Esta maniobra se formalizó tras la desafectación del uso ferroviario del área, anteriormente vinculada al Tren de la Costa, y busca integrar estas tierras a la dinámica de desarrollo urbano del municipio.
La propiedad se distingue por una ubicación geográfica difícil de igualar, con un frente extenso sobre el río Luján y cercanía inmediata a hitos turísticos como el Puerto de Frutos y la estación fluvial. Esta característica, sumada a su conectividad terrestre con la Ciudad de Buenos Aires, ha captado la atención de inversores y fondos de desarrollo inmobiliario. La subasta, proyectada para el transcurso de 2026, pretende no solo inyectar fondos frescos a las arcas públicas —con un objetivo de recaudación global que aspira a los u$s800 millones— sino también eliminar los gastos operativos que el mantenimiento de estos activos representa para el fisco.
Aunque el precio de partida aún no ha sido estipulado por las autoridades, en el ámbito inmobiliario ya se especula sobre el destino del predio. Se perfila como un espacio ideal para emprendimientos de usos mixtos que podrían combinar residencias de lujo, centros hoteleros y propuestas gastronómicas o comerciales. El interés es palpable, incluso entre grandes firmas como Consultatio, que han manifestado estar en fase de análisis de la propuesta, aunque el mercado mantiene una postura de cautela hasta conocer las normativas urbanísticas y de edificación que se aplicarán tras la venta.
El terreno carga con una historia de tres décadas ligada al ocio y al transporte. Tras haber sido gestionado por Sociedad Comercial del Plata en los noventa y recuperado parcialmente por el Estado en 2013, el Parque de la Costa continuó su operación bajo la titularidad del grupo Fénix desde 2021. La futura subasta marca un punto de quiebre para este sector de la zona norte, planteando una reconfiguración total de uno de los paisajes más icónicos de la ribera, donde el potencial constructivo y la valorización del suelo prometen convertir esta licitación en una de las más disputadas de la gestión actual.