Merchandising extremo: Inter Miami vende trozos de césped pisados por Messi

El club de la Florida ha llevado el fanatismo a una nueva dimensión comercial. En una jugada de marketing sin precedentes, el Inter Miami puso a la venta fragmentos del campo de juego del Chase Stadium, certificados como el suelo donde Lionel Messi desplegó su magia durante la última temporada.

La “Messimanía” no conoce límites geográficos ni económicos. Tras cerrar un 2025 histórico en términos de audiencia y patrocinios, el Inter Miami decidió capitalizar hasta el último recurso de su infraestructura: el césped. La propuesta consiste en pequeñas parcelas de grama que han sido tratadas mediante un proceso de preservación criogénica o encapsulado en acrílico, permitiendo que los seguidores del astro argentino posean una “reliquia física” de los escenarios donde el capitán sumó nuevos trofeos a su vitrina.

El valor de estas piezas de colección varía según la presentación y la exclusividad del lote. Los precios arrancan en una base de 200 dólares para los trozos estándar y pueden escalar significativamente si el fragmento proviene de áreas específicas, como el punto del penal o el sector desde donde Messi anotó algún gol icónico. Cada unidad se entrega con un certificado de autenticidad holográfico y un número de serie único, vinculando la pieza de pasto con un partido o momento determinado de la temporada.

La transparencia comercial del club aclara que el proceso de recolección se realizó durante la última resiembra del estadio. Para los críticos, se trata de una maniobra que roza lo absurdo; para los analistas de mercado, es una lección de branding deportivo. La capacidad de transformar un elemento descartable en un activo de lujo demuestra el poder de la marca “Messi” para generar ingresos incluso cuando el balón no está rodando. La venta se realiza exclusivamente a través de la tienda oficial del club y plataformas de subastas asociadas.

Este fenómeno de los “coleccionables orgánicos” no es nuevo en el deporte mundial, pero nunca se había ejecutado con tal nivel de sofisticación tecnológica. El uso de resinas de alta densidad asegura que el césped mantenga su color verde vibrante por décadas, evitando la descomposición natural. De esta manera, el Inter Miami no solo vende pasto, sino la promesa de conservar un fragmento de la historia del fútbol moderno en la mesa de luz de cualquier fanático alrededor del mundo.

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