El cierre del ejercicio contable de 2025 dejó en evidencia una marcada disparidad en la distribución de recursos federales, vinculada directamente a las negociaciones políticas por la Ley de Presupuesto 2026. Según informes de entidades técnicas como el IARAF y la consultora Politikon Chaco, un grupo seleccionado de doce distritos del interior recibió un incremento extraordinario en las partidas por Compensación del Consenso Fiscal. Estas jurisdicciones, que mostraron sintonía con las necesidades parlamentarias del Poder Ejecutivo nacional, percibieron un alza del 175% en comparación con lo que venían recibiendo mensualmente. Entre las provincias favorecidas por este flujo de capitales se encuentran distritos clave como Mendoza, Tucumán, Corrientes, Neuquén y Entre Ríos, además de Salta, Chaco y Misiones.
A nivel general, el sistema de giros automáticos registró un comportamiento positivo durante el último mes del año, con un crecimiento real del 3,3% interanual que elevó el acumulado de 2025 a una mejora del 1,7% por encima de la inflación. Si bien la coparticipación tradicional apenas logró mantenerse en equilibrio, el balance final fue rescatado por el salto en los fondos de compensación y los regímenes especiales. En este sentido, tributos como el Monotributo y el impuesto a los combustibles líquidos mostraron una dinámica de recaudación muy superior a otros gravámenes en retroceso, como Bienes Personales. Esta ingeniería financiera permitió al Gobierno central contar con una herramienta de persuasión efectiva para consolidar las mayorías necesarias en el Congreso.
El análisis de los especialistas subraya que la heterogeneidad de los envíos en diciembre fue la mayor de todo el periodo, rompiendo la proporcionalidad habitual del reparto federal. Mientras que las provincias que acompañaron la agenda oficialista gozaron de este beneficio adicional, el resto de las jurisdicciones solo percibió una actualización marginal del 14% en concepto de compensaciones. Este escenario ratifica que el manejo de la caja pública sigue siendo un factor determinante en la construcción de gobernabilidad, especialmente en instancias donde se definen las partidas presupuestarias para el año siguiente. La estrategia oficial logró así cerrar el ciclo fiscal con una paz financiera garantizada para sus aliados, en un contexto de recuperación moderada de los recursos tributarios nacionales.