El asalto a la cámara acorazada
El pasado lunes, las autoridades de Gelsenkirchen descubrieron un sofisticado robo en la cámara acorazada de la filial del banco Sparkasse. Los delincuentes aprovecharon el cese de actividades por las festividades de Navidad para forzar más de 3.000 cajas de seguridad, lo que representó el 95 por ciento de los casilleros de la sucursal situada en el barrio de Buer.
La Policía de Alemania estimó el valor de los bienes sustraídos, entre los que se encontraron oro, joyas y dinero en efectivo, en una cifra cercana a los 30 millones de euros.
Fallas en los protocolos de vigilancia
El suceso estuvo marcado por señales de alerta que no impidieron el crimen. El sábado por la noche, una alarma antiincendios se activó en el edificio de la caja de ahorros. Pese a que la policía local y los bomberos acudieron al lugar, no detectaron irregularidades en la primera inspección física del inmueble. Testigos informaron haber visto a varios hombres con grandes bolsas en las escaleras de un aparcamiento cercano durante esa misma madrugada.
Fue recién a las 3:58 horas del lunes cuando una segunda alarma permitió a las fuerzas de seguridad localizar un agujero en el subterráneo. Según las investigaciones preliminares, los autores ingresaron desde un edificio adyacente o un aparcamiento subterráneo, utilizando taladros de alta potencia para atravesar los muros de concreto de la sala de seguridad.
Tensión y reclamos de los clientes
La noticia del asalto provocó que unas 200 personas se congregaran frente a la entidad bancaria el martes 30 de diciembre. Entre gritos y reclamos de información, los damnificados expresaron su temor por la pérdida de ahorros destinados a la jubilación y legados familiares. Un hombre afectado declaró a medios locales que utilizó su caja de seguridad durante 25 años y que, ante el hermetismo del banco, temía haber perdido el patrimonio de su vida.
La entidad informó a través de su página web que cada casillero cuenta con un seguro base de 10.300 euros, aunque admitió que el contenido podría estar sujeto a coberturas suplementarias según cada contrato privado. Por el momento, la sucursal permanece cerrada debido a los graves daños estructurales sufridos durante la perforación de las paredes.