El estilo Power Dressing se consolida en la moda internacional

Celebridades y figuras públicas adoptan la sastrería estructural para proyectar autoridad. El uso de trajes con cortes definidos y líneas sobrias marca el regreso de una tendencia que prioriza la seguridad visual en el ámbito profesional y social.

La clave de la tendencia reside en la precisión de los cortes. Foto: Web.

La vestimenta profesional, conocida históricamente como Power Dressing, recuperó su protagonismo en las agendas de moda actuales. Este estilo, que enfatiza el uso de sacos con hombreras, pantalones de vestir y líneas rectas, se distanció de las tendencias informales para instalarse como una opción de autoridad entre referentes del espectáculo y la realeza.

La actriz Dakota Johnson reflejó esta transición en la reciente portada de la revista Vogue. La protagonista utilizó un conjunto de la firma Gucci que destaca por su confección clásica, lo que marca una vuelta a los diseños que privilegian la estructura sobre el adorno. Este movimiento estético coincide con las propuestas de diseñadores como Ralph Lauren, quienes mantienen la vigencia de la sastrería en sus colecciones de temporada.

Referentes de la tendencia

La duquesa de Sussex Meghan Markle es una de las figuras que implementó esta estética de manera recurrente. En sus apariciones en eventos públicos, la integrante de la corona británica optó por conjuntos monocromáticos en tonos neutros. Estas elecciones no solo cumplen con una función protocolar, sino que establecen una imagen de autonomía y liderazgo mediante el uso de piezas coordinadas que definen la silueta de manera formal.

Por su parte, la actriz Julia Roberts mostró una variante de este estilo al incorporar bermudas de vestir y blazers entallados en su guardarropa. Esta adaptación sugiere que la sastrería no se limita exclusivamente a los entornos de oficina tradicionales, sino que se transforma para ofrecer versatilidad en diferentes contextos sociales.

Características del diseño actual

La clave de la tendencia reside en la precisión de los cortes. A diferencia de la moda de años anteriores, que se caracterizó por prendas holgadas y deportivas, el enfoque actual busca el orden visual.

El uso de colores sólidos como el azul marino, el negro y el gris permite que las prendas funcionen como una unidad coherente, facilitando la identificación de quien las viste como una persona con determinación.

Los especialistas en indumentaria señalan que la elección de estos materiales y formas responde a una búsqueda de permanencia. Al ser piezas de corte tradicional, su durabilidad estética supera a la de las modas efímeras, lo que fomenta un consumo más consciente y orientado a la calidad de la prenda por sobre la cantidad.

La consolidación de este estilo invita a reflexionar sobre la relación entre la imagen personal y el ejercicio del poder. ¿Es la indumentaria estructural una herramienta necesaria para la comunicación no verbal o se trata de una elección estética que simplemente cicla en la historia de la moda?

Nota escrita por:
Te recomendamos...
Claves para evitar el “oído del nadador” en el verano

El aumento de las temperaturas y el uso frecuente de piletas disparan los casos de otitis externa. Los especialistas advierten sobre la importancia de mantener los oídos secos y evitar el uso de hisopos para disfrutar del agua sin complicaciones.