Un retorno a las bases conciliares
El papa León XIV inició formalmente una nueva etapa de su gobierno mediante la convocatoria a un Consistorio extraordinario, celebrado un día después del cierre del Año Santo 2025. Ante el Colegio Cardenalicio, el obispo de Roma ratificó que el Concilio Vaticano II es la “estrella polar” de su gestión.
Para profundizar en este compromiso, el mandatario dedicará sus futuras audiencias a releer los documentos fundamentales de la asamblea de los años 60, con el fin de rescatar sus intuiciones originales.
Esta fase del pontificado busca integrar a la jerarquía eclesiástica en la toma de decisiones, un cambio respecto al estilo de gestión de su antecesor. León XIV expresó a los 170 purpurados presentes su necesidad de contar con el apoyo y consejo de todos, enfatizando que la unidad interna es vital para la credibilidad de la institución en un contexto global complejo.
Los temas elegidos por los cardenales
La metodología del encuentro destacó por su carácter participativo. Los cardenales votaron para seleccionar dos temas de análisis profundo de un conjunto de cuatro propuestas. Por amplia mayoría, los asistentes eligieron la sinodalidad y el carácter misionero de la Iglesia.
Esta votación postergó el tratamiento de la constitución Praedicate Evangelium y los conflictos litúrgicos derivados de la misa en latín, temas que generan marcadas divisiones en sectores conservadores de países como Estados Unidos.
Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, señaló que la elección de estos ejes responde a una percepción de urgencia entre los participantes. El trabajo se desarrolló en mesas circulares divididas por idiomas, permitiendo intervenciones breves para fomentar un diálogo fluido. El pontífice asistió únicamente para escuchar las conclusiones finales de cada grupo, reforzando su postura de apertura hacia las iglesias locales.