la Cebada logra su mayor producción en diez años

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires confirmó que la cosecha cerró en 5,4 millones de toneladas impulsada por rendimientos excepcionales en el sudeste bonaerense mientras los cultivos de verano aguardan lluvias para sostener la proyección nacional.

La consolidación de este objetivo quedó supeditada a la evolución del clima. Foto: Infocampo.

La campaña de cebada 2025/26 concluyó con un volumen histórico de 5,4 millones de toneladas, la cifra más alta registrada desde que se iniciaron las series estadísticas en el ciclo 2009/10. Este resultado representó un crecimiento de 800.000 toneladas respecto al ciclo anterior y consolidó un rendimiento promedio nacional de 46,6 quintales por hectárea, cifra que superó en 14% la media de los últimos cinco años.

El impulso del sudeste bonaerense

El éxito de la recolección se sustentó principalmente en el desempeño del sudeste de la provincia de Buenos Aires. En esta región, el rendimiento medio alcanzó los 51 quintales por hectárea, lo que permitió compensar el desempeño de otras zonas como el sudoeste bonaerense y el sur de La Pampa, donde el rinde se ubicó en 41,7 quintales por hectárea.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) ajustó al alza su estimación final en 100.000 toneladas durante la última semana debido a estos resultados superiores a los previstos en el tramo final.

Paralelamente, el trigo entró en su etapa definitiva con el 98,5% del área ya recolectada. Aunque el volumen actual se sitúa en 27,3 millones de toneladas, los especialistas advirtieron sobre una marcada variabilidad en los resultados del sur agrícola, con mínimos de 25 y máximos de 60 quintales por hectárea.

El número final de la producción triguera dependerá de los lotes remanentes, aunque ya se perfila como un ciclo de alta productividad que acompaña el buen desempeño de los cereales de invierno.

Incertidumbre en los cultivos de verano

Sin embargo, el optimismo por la cosecha fina contrasta con la situación de los cultivos de gruesa. La siembra de soja cubrió el 88,3% del área nacional, pero enfrenta demoras en el norte del país debido a excesos hídricos que dificultan las labores. Por el contrario, el maíz temprano y el girasol comenzaron a manifestar signos de deterioro en el norte de La Pampa y el oeste de Buenos Aires ante la falta de precipitaciones de las últimas semanas.

Aunque el sector aspira a superar por primera vez la barrera de los 150 millones de toneladas en la suma total de cultivos, la consolidación de este objetivo quedó supeditada a la evolución del clima.

En regiones como Entre Ríos, el maíz ya alcanzó la madurez fisiológica, pero una porción significativa de la soja y el girasol transita etapas críticas bajo una elevada demanda de humedad foliar que requiere nuevos aportes de lluvia en el corto plazo.

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