El impacto tóxico del tabaco en los perros

Investigaciones revelan que la exposición a cigarrillos electrónicos y humo ambiental provoca desde intoxicaciones agudas hasta presencia de residuos químicos en el sistema reproductivo canino, alertando sobre la escasa conciencia de los propietarios ante estos riesgos domésticos.

El impacto del tabaquismo pasivo mostró consecuencias en la salud reproductiva. Foto: Web.

Estudios científicos recientes demostraron que el entorno de los fumadores y usuarios de cigarrillos electrónicos representa un riesgo biológico directo para los perros. Una investigación del Servicio de Información sobre Venenos Veterinarios (VPS) del Reino Unido analizó 321 casos de canes expuestos a líquidos de vapeo.

El informe determinó que el 94% de los animales afectados presentaron síntomas leves o nulos; sin embargo, el 6% restante enfrentó cuadros graves o mortales.

Los especialistas observaron que las manifestaciones clínicas más frecuentes incluyeron vómitos, hipersalivación y taquicardia. En casos de mayor complejidad, se registraron temblores, ataxia y taquipnea.

Aunque la recuperación promedio se situó en tres horas, la doctora Nicola Bates advirtió que la gravedad no siempre dependió de la dosis ingerida. Este fenómeno obligó a los veterinarios a realizar intervenciones que variaron desde la observación hasta la descontaminación intestinal con carbón activado o cirugías para retirar envases plásticos.

Paralelamente, el impacto del tabaquismo pasivo mostró consecuencias en la salud reproductiva. Un estudio realizado en Italia identificó por primera vez la presencia de cotinina (un metabolito de la nicotina) en el eyaculado de perros convivientes con fumadores.

Los niveles de este químico en el semen mostraron una correlación directa con los hallados en el suero y el pelaje del animal. Este hallazgo confirmó que el humo ambiental no solo afecta el sistema respiratorio, sino que se integra en el metabolismo endógeno de la mascota.

La toxicidad por nicotina en los canes se establece en un rango de uno a dos miligramos por kilo de peso. Según datos recolectados en Estados Unidos, un perro de 18 kilos podría enfermar gravemente al ingerir un solo cigarrillo debido a la concentración de la sustancia.

Pese a estas cifras, las encuestas reflejaron una baja percepción del peligro entre los dueños, aunque un 28,4% de los fumadores consultados afirmó que dejaría el hábito si comprendiera el daño real que causa a sus animales de compañía.

El bienestar de los perros en hogares fumadores depende hoy de la capacidad de sus propietarios para identificar estos centinelas de exposición química. Ante la evidencia de que los residuos del tabaco alcanzan incluso el sistema reproductivo, ¿será el compromiso de los dueños suficiente para garantizar ambientes libres de humo para sus mascotas?

 

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