El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, retomó su agenda de gestión en la costa atlántica con un pronunciamiento crítico hacia la administración nacional. Durante la primera Conferencia de Verano realizada en el Golf Club de Villa Gesell, el mandatario analizó el impacto de las medidas económicas en el sector turístico y presentó los indicadores de la temporada 2026, los cuales reflejaron una tendencia negativa en comparación con el ciclo anterior.
Según los datos suministrados por el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, desde el inicio de diciembre visitaron la provincia 3,6 millones de turistas. Esta cifra representa una disminución del 2,4% respecto al año pasado, caída que se profundizó durante los primeros días de enero con un descenso del 6,2% en la ocupación.
Paralelamente, los registros del Banco Provincia indicaron una retracción del consumo del 21% en diciembre, mientras que las operaciones con la plataforma Cuenta DNI cayeron un 41%.
Disputa por el modelo económico
El primer mandatario provincial se refirió en términos técnicos a la política monetaria de la Nación. Kicillof calificó el plan antiinflacionario como un esquema convencional y recesivo, al tiempo que cuestionó la premisa oficial sobre el rezago entre la emisión monetaria y el índice de precios. El gobernador sostuvo que la inflación acumulada de los últimos doce meses alcanzó el 31,5%, mientras que el indicador mensual de diciembre se ubicó en el 2,8%.
Asimismo, el funcionario exigió la devolución de fondos destinados a educación, salud y jubilaciones, bajo el argumento de que la retención de estos recursos por parte del Poder Ejecutivo Nacional afecta el desarrollo de las provincias.
En este sentido, contrastó la situación local con el incremento de viajes hacia destinos internacionales como Brasil y Uruguay, lo cual atribuyó a la falta de incentivos para el consumo interno.