Condenado el autor intelectual del atentado en Oslo

Un tribunal noruego condenó a 30 años de prisión a Arfan Bhatti por planificar el tiroteo contra el bar LGBTQ+ London Pub en 2022. El juez lo halló culpable de terrorismo por coordinar el ataque desde Pakistán.

El atentado dejó dos muertos y más de 20 heridos en un ataque contra un bar LGBTI de Oslo. Foto: Sergei Grits.

La justicia de Noruega dictó este viernes la sentencia de 30 años de cárcel para Arfan Bhatti, un ciudadano de 48 años nacido en Oslo, tras considerarlo el autor intelectual del atentado yihadista durante las celebraciones del Orgullo en 2022. El fallo impuso un régimen de custodia con un mínimo de 20 años de prisión efectiva, la sanción más severa contemplada en el sistema legal noruego para casos de terrorismo agravado.

El tribunal estableció que Bhatti, a pesar de estar en Pakistán cuando ocurrió el crimen, facilitó las armas y brindó apoyo psicológico a Zaniar Matapour, el ejecutor material de los disparos. Matapour, noruego de origen iraní, ya cumple una condena similar por asesinar a dos personas e herir a otras nueve en el centro de la capital. La resolución judicial subrayó que el vínculo entre ambos fue determinante para la concreción de la masacre.

Pruebas e inteligencia

El veredicto se apoyó en una investigación que detectó comunicaciones en la plataforma Telegram. Los peritos identificaron a Bhatti detrás de un seudónimo utilizado para contactar a un supuesto miembro del Estado Islámico, quien resultó ser un agente de inteligencia encubierto. Mediante estos mensajes, el condenado coordinó el juramento de lealtad del atacante hacia la organización extremista y supervisó la logística del atentado.

Por su parte, la defensa del procesado negó los cargos y sostuvo que la relación con el atacante era estrictamente personal. Bhatti declaró ante el juez que se consideraba víctima de una estigmatización por su historial delictivo previo, el cual incluyó un ataque contra una sinagoga en 2008. Sin embargo, los peritajes psiquiátricos presentados durante el juicio determinaron que, aunque padece un trastorno de personalidad disocial, el acusado es plenamente responsable de sus actos.

Vigilancia bajo escrutinio

La resolución del caso reavivó los cuestionamientos hacia la actuación estatal. Una auditoría independiente confirmó en 2023 que el tiroteo pudo evitarse si las fuerzas de seguridad hubieran actuado ante una alerta enviada por servicios de inteligencia extranjeros. Este vacío en la prevención permitió que Matapour disparara 18 veces con armas automáticas antes de que los transeúntes lograran reducirlo frente al bar.

El sentenciado, que llegó extraditado desde Pakistán en 2024, manifestó su intención de apelar la decisión judicial de forma inmediata. La conclusión de este proceso deja abierta la discusión sobre el alcance de la responsabilidad penal en la era digital y la eficacia de los protocolos de seguridad nacional frente a amenazas planificadas de forma remota.

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