El gremio cervecero celebró 76 años de historia

La Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines conmemoró este 19 de enero un nuevo aniversario de su fundación en Quilmes, consolidando su rol en la regulación laboral de la industria maltera nacional.

El 19 de enero permanece como la fecha dedicada exclusivamente al factor humano. Foto: Redes Sociales.

El surgimiento del movimiento en Quilmes

La elección del 19 de enero como fecha insignia responde a la constitución de la entidad en 1950, bajo el nombre original de Federación de Obreros Cerveceros y Afines de la República Argentina (FOCARA). El nacimiento de la organización tuvo lugar en la ciudad de Quilmes, polo productivo por excelencia, con el objetivo de unificar la defensa de los derechos en un sector que ya era un motor económico para el país.

Aunque los primeros movimientos organizados del sector se remontan a 1936, fue la consolidación institucional de mediados de siglo la que permitió hitos legales definitivos. Entre ellos destaca la firma del convenio colectivo de 1949, pieza fundamental que introdujo por primera vez un esquema de salarios mínimos, pago de horas extras y licencias por enfermedad para los operarios de las plantas de cerveza y malta.

Expansión federal y cobertura social

El crecimiento de la organización, hoy conocida como Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines (FATCA), fue gradual pero firme. Tras obtener su personería jurídica inicial en Buenos Aires, Santa Fe y Tucumán, la entidad logró extender su representación a Córdoba, Mendoza y el resto de las provincias hacia 1954. Esta expansión permitió que el trabajador cervecero contara con un respaldo uniforme en todo el territorio nacional.

En la actualidad, la estructura de FATCA trasciende la negociación salarial. La gestión de la Obra Social Ospacac y la Asociación Mutual de Cerveceros (AMCe) garantiza cobertura médica y beneficios de seguridad social a miles de afiliados. Estas instituciones representan la evolución de un gremio que pasó de la lucha por la jornada laboral básica a la administración de un complejo sistema de bienestar para la familia trabajadora.

De los sumerios a la industria moderna

El oficio que hoy protege FATCA tiene raíces que se extienden hasta hace 7.000 años. Los sumerios, en la antigua Mesopotamia, fueron los primeros en transformar la cebada fermentada en una bebida ritual asociada a la diosa Ninkasi.

Con el paso de los siglos, la producción se trasladó a los monasterios de la Edad Media, donde el uso del lúpulo como conservante natural estandarizó las recetas que se utilizan en la industria contemporánea.

En Argentina, la cultura de esta bebida se manifiesta en otras fechas clave, como el Día Nacional de la Cerveza el 31 de mayo o la jornada de la cerveza artesanal en septiembre. Sin embargo, el 19 de enero permanece como la fecha dedicada exclusivamente al factor humano: el trabajador que opera las malterías y garantiza la calidad del producto final.

Desafíos frente al auge artesanal

La industria cervecera se mantiene como un generador de empleo estable, incluso frente a las fluctuaciones del consumo interno. La labor de FATCA hoy se centra en adaptar las categorías profesionales a las nuevas demandas tecnológicas de las grandes plantas y a la creciente especialización del sector.

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