Escándalo en Madrid: la “tercera en discordia” de Luciano Castro se quedó sin trabajo

La joven mesera que protagonizó el affaire del verano con el galán argentino fue echada del exclusivo restaurante donde trabajaba. Los dueños del local se habrían hartado de las cámaras en la puerta y de los “descuidos” de la chica por estar pendiente de los mensajes del actor.

Griselda Siciliani y Luciano Castro juntos en Europa
Griselda Siciliani y Luciano Castro se separaron por una infidelidad del actor

Lo que empezó como un romance de película en las noches madrileñas terminó de la peor manera para su protagonista femenina. La joven española que conquistó el corazón de Luciano Castro durante sus grabaciones en Europa recibió el “ticket de salida”, pero no del corazón del actor, sino de su puesto de trabajo. El exclusivo restaurante de Madrid donde trabajaba como mesera decidió despedirla de forma fulminante tras el estallido mediático que generó su relación con el ex de Flor Vigna, un escándalo que cruzó el océano y revolucionó la farándula argentina.

Los detalles del despido son dignos de un libreto de novela. Según trascendió en las últimas horas, los dueños del establecimiento gastronómico no soportaron la presión de la prensa que montaba guardia en la puerta del local día y noche buscando la palabra de la chica del momento. Pero eso no fue todo: el detonante final habría sido el comportamiento de la joven durante sus horas de servicio. Testigos aseguran que la ahora exmesera estaba “totalmente distraída y pegada al celular”, aparentemente intercambiando mensajes apasionados con Castro, lo que derivó en quejas de varios clientes por la mala atención.

La situación se volvió insostenible cuando la joven comenzó a ser identificada por los comensales, transformando un lugar de perfil bajo en el epicentro del chisme. Mientras el actor argentino mantiene un silencio sepulcral desde el set de filmación, su supuesta amante se encuentra ahora lidiando con una crisis económica y emocional. Allegados a ella comentan que se siente “usada y abandonada”, ya que la fama repentina le quitó su único sustento mientras que el galán sigue adelante con su carrera como si nada hubiera pasado.

Ahora, con el despido consumado, se abre un nuevo interrogante en esta historia de traiciones y pasiones prohibidas: ¿se animará la joven a sentarse en un programa de televisión para contar su verdad? En España ya se rumorea que varias señales de chimentos están dispuestas a pagar una fortuna en euros por su testimonio. Mientras tanto, Luciano Castro se prepara para armar las valijas y regresar a la Argentina, dejando en Madrid un tendal de corazones rotos y una desocupada más por culpa de sus encantos.

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