Salarios bajo presión: el sector público, el más castigado

El informe revela brechas crecientes y pérdida de poder adquisitivo

Salarios castigados
Salarios castigados

Un informe de la Fundación Innovación con Inclusión, elaborado a partir de estadísticas oficiales del INDEC, traza un balance detallado de la evolución salarial durante la gestión de Javier Milei y expone fuertes asimetrías entre sectores. La principal conclusión es contundente: los salarios públicos registrados fueron los que más perdieron poder de compra, tanto frente a la inflación como en relación con los niveles previos al cambio de gobierno.

En noviembre de 2025, los salarios nominales aumentaron 1,8%, pero ese incremento quedó por debajo de la inflación mensual, que fue del 2,5%. En términos interanuales, los ingresos crecieron 40,3%, superando el alza de precios acumulada del 31,4%. Sin embargo, al observar la evolución real —es decir, descontando inflación— y comparar distintos puntos de referencia, el panorama se vuelve más complejo y desigual.

El estudio toma tres cortes temporales: enero de 2023, noviembre de 2023 (mes previo al recambio presidencial) y noviembre de 2025, último dato disponible. Desde el inicio de la actual administración, los salarios privados registrados se ubican 1,2% por debajo de noviembre de 2023 y 3,4% por debajo de enero de 2023. La pérdida es más marcada en el sector público registrado, donde los ingresos están 15,5% por debajo del nivel previo al cambio de gobierno y 18,1% por debajo de enero de 2023, lo que confirma una caída sostenida del poder adquisitivo estatal.

En contraste, los salarios privados no registrados muestran una dinámica diferente. Según los datos disponibles —con un rezago metodológico de cinco meses advertido por el organismo estadístico—, a junio de 2025 se encuentran 27,2% por encima de noviembre de 2023 y 15,6% por encima de enero de 2023. La Fundación subraya que esta evolución debe leerse con cautela por el atraso de la muestra, pero aun así marca una divergencia clara respecto del empleo formal.

Durante el período enero–noviembre de 2025, los salarios acumularon una suba promedio del 36%, impulsada principalmente por el sector privado no registrado (87,7%), seguido por el sector público (27,7%) y el privado registrado (25,6%). En ese mismo lapso, el Índice de Precios al Consumidor avanzó 27,9%, lo que sugiere que, en promedio, los ingresos crecieron por encima de la inflación. No obstante, el promedio oculta realidades dispares.

Al desagregar el dato de noviembre, los salarios privados registrados subieron 2,1% nominal, los públicos 1,2% y los privados no registrados 1,7%. En términos reales, el resultado fue negativo para casi todos: los privados registrados cayeron 0,4%, los públicos retrocedieron 1,3% y solo los no registrados mostraron una leve mejora de 0,1%.

El informe también analiza indicadores clave frente a noviembre de 2023. Los salarios SIPA (privados registrados) se ubican 2,6% por encima de ese mes, mientras que el RIPTE —que incluye trabajadores públicos y privados registrados— mejora 3,2%. En sentido opuesto, el Salario Mínimo, Vital y Móvil perdió 36,2% en lo que va de la actual gestión, y la jubilación mínima con bono muestra una caída real del 8,0%.

La radiografía salarial deja una señal de alerta: aun con desaceleración inflacionaria, la recomposición de ingresos no es homogénea. El sector público y los ingresos mínimos concentran las mayores pérdidas, profundizando brechas y tensiones sociales en un contexto de ajuste fiscal sostenido.

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