Tras padecer los reiterados cortes de luz que marcaron el inicio del verano, un cliente de la distribuidora eléctrica logró que su factura llegara con saldo cero y un crédito a favor.
Tras padecer los reiterados cortes de luz que marcaron el inicio del verano, un cliente de la distribuidora eléctrica logró que su factura llegara con saldo cero y un crédito a favor.

La resignación ante los cortes de suministro eléctrico parece estar cediendo ante la persistencia administrativa. Un usuario de Edesur en el AMBA se convirtió en tendencia tras compartir una factura en la que, pese a un consumo elevado de $146.000, terminó pagando cero pesos. El motivo: una bonificación por interrupciones del servicio de $414.801, una cifra que no solo cubrió el total del mes, sino que le dejó un saldo a favor para futuras liquidaciones. El caso, difundido por el contador Marcos Felice, desmitifica la idea de que los reclamos son “trámites muertos” y subraya que la compensación económica es un derecho exigible ante el incumplimiento del contrato de servicio.
El éxito de esta gestión no fue producto de la generosidad de la empresa, sino de una estrategia de dos pasos. El primer escalón, obligatorio pero insuficiente por sí solo, consistió en formalizar la queja ante Edesur para obtener el número de reclamo. El segundo paso, y el más determinante, fue trasladar esa constancia al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE). Según el marco regulatorio vigente, los usuarios tienen derecho a un resarcimiento cuando sufren cortes prolongados (superiores a 15 horas consecutivas) o interrupciones recurrentes (cuatro o más episodios en un mismo mes calendario). La clave, según el damnificado, es no detenerse en el primer “no” de la compañía y forzar la intervención del ente regulador.
La coyuntura energética de 2026 ha sido particularmente hostil para los vecinos del conurbano y la Capital Federal. Las jornadas de calor extremo y las fallas en las líneas de alta tensión han provocado apagones masivos que, en muchos casos, quedan sin resarcimiento por la falta de iniciativa del usuario. El ENRE ha aclarado que, si bien existen multas automáticas, las bonificaciones directas en la factura suelen requerir la titularidad del servicio y la presentación de datos precisos: número de cuenta, horarios exactos del corte y el domicilio afectado. Sin esta trazabilidad del reclamo, la empresa simplemente factura el consumo sin descontar las horas de oscuridad.
Para quienes buscan emular este resultado, el procedimiento es digital y requiere paciencia burocrática. El usuario debe verificar primero que la interrupción no fuera un trabajo programado —notificado con 48 horas de antelación— y luego proceder con la denuncia. El caso de los $414.000 funciona como un potente recordatorio para los miles de afectados por la ineficiencia del sistema eléctrico: la presión administrativa es, hoy por hoy, la única herramienta capaz de transformar la indignación en un alivio concreto para el bolsillo. En un contexto de subas tarifarias, aprender a reclamar se ha vuelto una competencia de supervivencia ciudadana.
El “Millonario” y el “Canalla” terminaron el partido sin goles. El visitante dominó en el primer tiempo, mientras que el visitante lo hizo en el segundo.
El Xeneize se repuso de la caída en la fecha anterior frente a Estudiantes de La Plata, mientras que La Lepra profundizó su crisis futbolística.
La dupla conquistó la categoría con su aclamado trabajo PAPOTA. En una noche cargada de emoción en Los Ángeles, los artistas validaron su ascenso global.
Un país no puede sostenerse sólo con sectores extractivos o financieros; necesita de su tejido industrial vivo.
En Córdoba, un hombre de 46 años y una mujer de 41 fallecieron instantáneamente luego de que una camioneta Toyota Hilux embistiera su vehículo por la parte trasera.
El mandatario argentino será el invitado de honor en la residencia de Palm Beach el próximo 10 de febrero. El encuentro sellará la incorporación de Argentina al “Board of Peace” y servirá de plataforma para que el Presidente diserte ante empresarios.
Un informe privado revela que, mientras el IPC anual fue del 31,5%, el costo de los consorcios en CABA escaló un 75%. La falta de previsión en los edificios y el peso de los servicios públicos marcaron la brecha.
El reprogramó la medida de fuerza para cumplir con los plazos legales, pero el estado de asamblea permanente ya afecta la puntualidad de los vuelos.