En su editorial, el periodista explica cómo el Congreso y la Justicia analizan cambios sensibles en garantías ciudadanas
En su editorial, el periodista explica cómo el Congreso y la Justicia analizan cambios sensibles en garantías ciudadanas

Desde el 30 de diciembre, un decreto de necesidad y urgencia firmado por el presidente Javier Milei introdujo modificaciones en la ley que regula el sistema de inteligencia del Estado y abrió una discusión institucional de alto impacto: la posibilidad de que agentes de inteligencia puedan “aprehender” personas sin autorización judicial previa.
El DNU fue firmado el 30 de diciembre y publicado en el Boletín Oficial el 2 de enero, en la antesala del receso parlamentario de verano. La medida quedó vigente mientras el Congreso no la rechace formalmente, lo que requiere un trámite complejo: para invalidar un decreto de este tipo se necesita la desaprobación de ambas cámaras legislativas. En cambio, una ley ordinaria puede ser frenada con el rechazo de solo una cámara.
El mecanismo de control parlamentario atraviesa, además, demoras administrativas: aún no se conformó la comisión bicameral encargada de dictaminar sobre los DNU. En el Senado, la integración de comisiones depende de la elección de autoridades prevista para febrero. Recién a partir de ese momento comenzarán a correr los plazos formales para tratar la norma.
En este contexto, juristas y legisladores advirtieron que, hasta que el decreto sea discutido, el país permanece bajo un esquema de atribuciones ampliadas para el sistema de inteligencia. Uno de los puntos más cuestionados es que los agentes no tienen obligación de identificarse como sí lo hacen las fuerzas de seguridad, lo que abre interrogantes sobre posibles abusos o confusión de autoridad.
El decreto utiliza el término “aprehensión”, que fuentes oficiales interpretaron como la facultad de “detener momentáneamente” a una persona en situaciones vinculadas a operativos o riesgos. Sin embargo, distintos constitucionalistas remarcaron que en el lenguaje jurídico y en la definición de la Real Academia Española, aprehender se asocia directamente a capturar o detener, lo que introduce un conflicto con garantías básicas.
En particular, se menciona una posible vulneración de dos disposiciones constitucionales: la prohibición de detenciones sin orden judicial —salvo flagrancia— y la restricción que impide que los DNU legislen sobre materias penales. Para especialistas, habilitar detenciones sin juez ingresa en el terreno penal y excede el marco excepcional previsto para este tipo de decretos.
El Gobierno argumentó que la reforma responde a nuevas amenazas globales, como el espionaje digital, la intervención extranjera en procesos políticos y el valor estratégico de recursos como Vaca Muerta o la eventual presencia de minerales críticos. También se señaló que la ley vigente desde 2001 quedó desactualizada frente a los avances tecnológicos.
Sin embargo, críticos sostienen que esos desafíos no justifican la ausencia de debate parlamentario sobre cambios que afectan derechos individuales. En 2021, la Corte Suprema estableció que un DNU solo es válido cuando el Congreso no puede sesionar o existe una situación grave que exige una solución inmediata.
En paralelo, ya se presentaron cinco pedidos de amparo ante la Justicia contencioso-administrativa para que se declare la inconstitucionalidad del decreto. Durante la feria judicial de enero, un juez y un fiscal rechazaron habilitar el tratamiento urgente, aunque se prevé que el caso avance en febrero.
El debate también alcanzó al periodismo, ya que el decreto amplía el secreto vinculado a la seguridad nacional sin precisar límites claros. Para distintos sectores, el texto podría utilizarse de manera discrecional en un clima de tensión creciente entre el Gobierno y medios de comunicación.
Con el Congreso en receso y la Justicia retomando su actividad plena en los próximos días, la discusión sobre el alcance del sistema de inteligencia y sus límites constitucionales promete convertirse en uno de los principales focos institucionales del inicio de año.
Una investigación del Senado estadounidense identificó 890 registros vinculados al Tercer Reich y las SS. El hallazgo revela omisiones en el acuerdo histórico de 1999 y detalla planes de huida hacia Argentina.
La modelo argentina Anabel Sánchez confirmó su participación en la próxima edición de la New York Fashion Week. El evento internacional, que se realizará a mediados de febrero, marca un hito en la carrera profesional de la joven quilmeña.
El tráiler oficial de la película biográfica “Michael” revela a Jaafar Jackson en el papel de su tío. El filme, dirigido por Antoine Fuqua, repasará la compleja transición del artista desde el éxito familiar hasta su estrellato global solitario.
El seleccionado argentino afrontará cuatro partidos en Hobart ante Irlanda y Australia.
Una reciente investigación científica determinó que las hembras terrier y los gatos machos de pelo corto poseen mayor susceptibilidad a tumores de vejiga. Factores ambientales y genéticos resultan claves para la detección temprana en animales de edad avanzada.
Un menor de 17 años quedó detenido como autor material del asesinato de un carpintero de 63 años durante un intento de robo en Gregorio de Laferrere, La Matanza. El hecho ocurrió el jueves 29 de enero cerca de su casa y se esclareció mediante análisis de cámaras de seguridad.
Bautista Casella debutará el miércoles 18 de febrero a las 22:00 al frente de “Buena Televisión”, su nueva apuesta tras abandonar Canal 9. El ciclo, producido por Mandarina Contenidos, integrará el análisis mediático tradicional con las tendencias de las plataformas digitales.
El expresidente y la exsecretaria de Estado acordaron testificar presencialmente para evitar una votación de desacato en la Cámara de Representantes, tras meses de negociaciones fallidas sobre sus vínculos con el financista Jeffrey Epstein.