casi el 60% de los argentinos recurre al endeudamiento para cubrir gastos básicos

El inicio de 2026 expone la fragilidad del bolsillo. Según un relevamiento de Pulso Research, la insuficiencia de los ingresos ha forzado a una mayoría de la población a financiar consumos cotidianos, mientras el ajuste se traslada de forma drástica a la mesa familiar con una fuerte caída en la compra de carne y alimentos …

El consumo en supermercados se desploma

La economía de los hogares argentinos atraviesa un momento de máxima tensión. El 57,1% de la población admite que debe endeudarse para afrontar sus gastos diarios, una cifra que refleja un deterioro estructural de la capacidad de compra. Según el informe, esta tendencia se ha profundizado desde 2024 y ya no distingue niveles socioeconómicos: la clase media y los sectores vulnerables comparten la misma estrategia de “pedir prestado” (ya sea vía tarjetas de crédito o préstamos personales) para completar el mes.

La percepción de crisis es casi unánime. Dos de cada tres personas consultadas aseguran que sus ingresos no son suficientes para cubrir las necesidades básicas hasta el día 30. Este escenario ha provocado una reconfiguración forzada de los hábitos de consumo. El 63,3% de los argentinos ya resignó algún gasto esencial durante el último mes; la restricción no solo afecta al ocio, sino que impacta directamente en el rubro de alimentos, bebidas y carne, donde las familias han comenzado a recortar cantidades o migrar hacia segundas y terceras marcas.

En cuanto al ahorro, la situación es igual de crítica. Solo el 33,5% de los hogares logra guardar algo de dinero, pero incluso en este grupo, el porcentaje destinado al ahorro es inferior al 10% del ingreso mensual, lo que deja a las familias sin “colchón” ante cualquier imprevisto de salud o mantenimiento del hogar. Esta falta de excedente explica también el bajísimo nivel de turismo estival: apenas el 11,5% de los encuestados pudo o podrá viajar estas vacaciones, optando mayoritariamente por destinos nacionales de bajo costo.

El panorama que traza el relevamiento es el de un inicio de año marcado por el estrés financiero. Con una inflación que sigue presionando y salarios que, según el 75% de los consultados, pierden la carrera contra los precios, el endeudamiento se ha convertido en el único amortiguador —insostenible a largo plazo— de una economía doméstica que opera al límite.

Nota escrita por:
Te recomendamos...