La digitalización y la seguridad fronteriza dan un salto cualitativo. Según las disposiciones 54/2026 y 55/2026 publicadas en el Boletín Oficial, el nuevo pasaporte argentino ha sido rediseñado para cumplir estrictamente con las recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). El nuevo ejemplar contará con 34 páginas y materiales de mayor resistencia física, incorporando medidas de seguridad de nivel avanzado, algunas de ellas con carácter de secreto de Estado, para garantizar su autenticidad en cualquier aeropuerto del mundo.
En cuanto al DNI, el cambio se centra en optimizar la tarjeta de policarbonato con chip sin contacto. Aunque el formato exterior es familiar, se han modificado los datos visibles tanto en el anverso como en el reverso para mejorar la protección de datos personales. Una novedad importante afecta a los menores: a partir de ahora, los documentos para niños menores de 5 años incluirán la firma de sus progenitores o tutores, mientras que después de esa edad se registrará la firma del menor. Para los recién nacidos, se mantendrá el DNI “0 Año” provisorio, válido únicamente dentro del territorio nacional.
Es fundamental destacar que la implementación de estos nuevos modelos no invalida los documentos actuales. Tanto el DNI como el pasaporte que los ciudadanos tienen en su poder mantendrán su plena vigencia hasta la fecha de vencimiento que figura en los mismos. No es necesario renovarlos de forma inmediata, salvo por extravío, robo o proximidad de la caducidad.
El objetivo del Gobierno con esta medida es doble: por un lado, dificultar el fraude de identidad mediante el uso de grabados láser y tecnología criptográfica en los chips; por otro, facilitar la integración de la documentación argentina con los sistemas de control migratorio más modernos de Europa y Estados Unidos. Con este lanzamiento, Argentina se alinea con los países que utilizan biometría de última generación para la identificación civil.