Una investigación conjunta entre el Federal Bureau of Investigation (FBI) y fuerzas de seguridad nacionales permitió desarticular un plan para perpetrar ataques masivos en instituciones educativas. El operativo, que derivó en la identificación de dos adolescentes de 15 años, se centró en las ciudades de La Quiaca y Miramar.
El proceso se inició en julio de 2025, tras un reporte del organismo estadounidense sobre usuarios que intercambiaban mensajes de odio y supremacía racial en redes sociales. Según la información remitida a la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), a cargo del fiscal Horacio Azzolin, los jóvenes manifestaban intenciones explícitas de cometer matanzas en sus escuelas.
Inteligencia y procedimientos
La Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina (PFA) empleó técnicas de inteligencia digital para localizar a los sospechosos. A pesar de la distancia geográfica entre la provincia de Jujuy y la costa bonaerense, los implicados mantenían una comunicación constante para coordinar sus acciones.
El Juzgado Federal N° 3 de Mar del Plata, bajo la dirección del juez Santiago Inchausti, ordenó cuatro allanamientos en Jujuy y en las localidades bonaerenses de Miramar, San Martín y Quilmes. Durante los procedimientos, los efectivos incautaron municiones de armas de fuego, cuchillos de caza, teléfonos celulares y material con iconografía nazi.
Entre los elementos secuestrados también se encontró literatura nazi, que fue puesta a disposición de la fiscal Laura Mazzaferri para su peritaje. La causa fue caratulada de forma provisoria como “Intimidación Pública“.