El gobierno de Estados Unidos confirmó este martes la entrega total de 500 millones de dólares a Venezuela por la venta inicial de crudo bajo el nuevo esquema de relación bilateral. Un funcionario estadounidense, quien solicitó anonimato, informó que el envío de los últimos 200 millones de dólares cerró el primer tramo del pacto alcanzado entre Caracas y Washington tras el cambio de mando ocurrido a inicios de año.
La transferencia de activos se ejecutó bajo condiciones de control estrictas. El dinero, que permanecía resguardado en una cuenta en Qatar, será desembolsado en beneficio de la población, pero siempre bajo la supervisión de las autoridades norteamericanas.
Estabilización del sector público
Durante una comparecencia en el Capitolio, el secretario de Estado Marco Rubio detalló que la autorización para que el país comercializara su propio petróleo respondió a una urgencia de corto plazo.
Según el funcionario, el objetivo primordial consistió en generar ingresos para costear las nóminas de maestros, bomberos y policías, garantizando así que la estructura mínima del Estado continuara operativa.
Rubio enfatizó que esta medida permitió el funcionamiento del sistema para impedir una crisis sistémica. La administración estadounidense buscó, mediante este flujo de caja controlado, asistir a la ciudadanía y mantener la estabilidad básica mientras se desarrolla la transición política.