La Cámara de Senadores de la Nación ya tiene fecha y hora para el tratamiento de uno de los proyectos más ambiciosos del gobierno de Javier Milei. Este miércoles, la presidencia del Senado recibió el pedido formal para convocar a una sesión especial el 11 de febrero, con el objetivo de debatir la reforma laboral. El ingreso del documento sella el compromiso alcanzado por La Libertad Avanza con los sectores de la oposición “colaboracionista”, asegurando el quórum necesario para dar inicio al debate parlamentario en una semana clave para la agenda económica del país.
El texto de la convocatoria, que lleva la firma de los principales referentes del bloque oficialista y aliados, confirma que la estrategia de la Casa Rosada es avanzar sin dilaciones. Según fuentes legislativas, el consenso alcanzado en las últimas horas permitiría la aprobación en general de la norma, aunque el foco de tensión se mantiene en la votación en particular de ciertos artículos. La jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, ha sido la encargada de coordinar las modificaciones técnicas que permitieron destrabar el ingreso del pedido de sesión, logrando un equilibrio entre las exigencias del Ejecutivo y los reparos de los bloques provinciales.
Uno de los puntos que terminó de viabilizar el pedido fue el compromiso del Gobierno de revisar el capítulo fiscal vinculado al impuesto a las Ganancias para Sociedades. Tras la suspensión de la cumbre de gobernadores en el CFI y las reuniones en Casa Rosada, los senadores que responden a los mandatarios provinciales obtuvieron garantías de que se evaluarán mecanismos de compensación para que la baja del tributo no desfinancie las arcas locales. Esta concesión política fue el “aceite” que permitió que el trámite administrativo avanzara hoy en la Secretaría Parlamentaria del Senado.
En paralelo al ingreso del pedido, los bloques opositores más críticos han comenzado a delinear sus estrategias para el recinto. Se espera que la jornada del próximo miércoles sea maratónica, con una lista de oradores que promete extender el debate hasta altas horas de la madrugada. El oficialismo confía en que la “modernización laboral” servirá como una señal de previsibilidad ante los mercados, mientras que sectores sindicales ya han manifestado su rechazo y planean movilizaciones hacia las puertas del Congreso para presionar contra la eliminación de ciertos estatutos especiales.
Con la sesión ya convocada, el cronograma legislativo entra en su fase definitiva. Durante los próximos días, los equipos técnicos del Ministerio de Economía y del Ministerio del Interior trabajarán en la redacción final de los artículos que sufrieron modificaciones para evitar sorpresas durante el tratamiento “capítulo por capítulo”. El miércoles 11 será la prueba de fuego para el armado parlamentario de La Libertad Avanza, que busca obtener su primera gran victoria legislativa del 2026 y sentar las bases de un nuevo paradigma en las relaciones de trabajo en Argentina.