El encuentro tuvo lugar en un escenario diseñado sobre un camino de bloques de madera entre la arboleda del Cariló Golf. La jornada contó con la conducción de Soledad Villarreal y la presencia de Alejandra Apolonio, secretaria de Cultura y Turismo de Pinamar, junto a Nelson Valimbri, presidente de la institución anfitriona. La producción, a cargo de Guillermo Azar, buscó consolidar este ciclo como un hito dentro de la agenda turística de la costa bonaerense.
Propuestas textiles y de autor
El diseñador Pablo Ramírez abrió la pasarela con una serie de piezas confeccionadas en denim. La colección incluyó vestidos, soleras y faldas en una paleta de azul, blanco y rojo. El enfoque de la muestra estuvo centrado en la utilización de algodón y viscosa para aportar ligereza a las prendas estivales. El cierre de esta sección estuvo a cargo de la modelo Alexia Toumikian.
Por otra parte, la firma Raimondi exhibió una línea de sastrería que incluyó camisas, chalecos y sacos. La propuesta hizo énfasis en la durabilidad de los materiales y el oficio textil, presentando prendas diseñadas para ser transformables según el uso. En este marco, la marca realizó el pre-lanzamiento de su primera fragancia, extendiendo su producción más allá de la indumentaria.
La alta costura estuvo representada por Nuria Bueno, quien presentó diez diseños inspirados en la estética de Arles. Su colección mostró siluetas sobrias con volúmenes definidos y líneas puras, influenciadas por la escuela de Balenciaga. La diseñadora buscó establecer un diálogo entre la estructura de los vestidos y la flexibilidad de los géneros seleccionados para la temporada.