La cantidad de veces que una persona acude al baño es un indicador clave de su estado de salud general.
La cantidad de veces que una persona acude al baño es un indicador clave de su estado de salud general.

El hábito de orinar es un proceso fisiológico que varía significativamente a lo largo de las décadas. El urólogo Sovrin M. Shah, docente en The Icahn School of Medicine at Mount Sinai, explica que no existe una cifra única de “normalidad”, ya que factores como la hidratación, el género y la medicación personalizan cada caso. Sin embargo, establecer rangos de referencia permite identificar anomalías de manera temprana, evitando complicaciones en el sistema renal o metabólico.
En la primera infancia, la frecuencia es máxima debido a la inmadurez del sistema urinario; un recién nacido puede orinar entre ocho y catorce veces al día. Con el crecimiento, este ritmo se estabiliza. Al llegar a la adolescencia, el rango desciende drásticamente a un promedio de entre cuatro y seis veces diarias, aunque los cambios hormonales de la pubertad pueden generar variaciones temporales que no deben causar alarma si no hay dolor asociado.
En la edad adulta (menores de 60 años), la media se sitúa entre cinco y ocho micciones diarias, con una frecuencia ligeramente superior en mujeres debido a factores anatómicos, embarazos o mayor propensión a infecciones. Al superar los 60 años, el patrón se altera nuevamente: la vejiga pierde elasticidad y los riñones cambian su ritmo de filtración, lo que da lugar a la nocturia (la necesidad de levantarse una o dos veces por noche), algo que se considera común en la vejez.
Existen elementos que pueden irritar la vejiga o aumentar la producción de orina de forma circunstancial. El consumo de cafeína, alcohol y bebidas azucaradas actúa como estimulante, incrementando las visitas al baño. Asimismo, el uso de medicamentos diuréticos para la presión arterial es una causa frecuente de aumento en la urgencia urinaria. No obstante, enfermedades subyacentes como la diabetes, infecciones del tracto urinario o problemas prostáticos en hombres también son responsables de cambios drásticos en el ritmo habitual.
Los especialistas recomiendan prestar atención a señales que requieran una consulta urológica inmediata. La presencia de sangre en la orina (hematuria), el dolor o ardor al orinar, y una sed excesiva acompañada de un aumento marcado en la frecuencia son motivos de evaluación profesional. Mantener un registro de los hábitos propios permite detectar alteraciones persistentes, facilitando un diagnóstico oportuno que preserve la calidad de vida y el bienestar del sistema urinario.
La Justicia de Río de Janeiro revocó la prisión preventiva de Agostina Páez, tras permanecer unas horas detenida. La abogada de 29 años continuará el proceso bajo libertad vigilada con tobillera electrónica y tiene prohibido abandonar el territorio brasileño.
El marplatense no pudo con el brasileño Pedro Boscardin Dias.
Déficit energético extremo obligó al gobierno a paralizar el transporte y reducir servicios hospitalarios. La crisis empeora por el corte de suministros externos, mientras Estados Unidos envía ayuda humanitaria mediante canales religiosos y organizaciones civiles.
Un hombre de 40 años fue detenido en el barrio Marines tras una semana de búsqueda. El sospechoso, identificado gracias a testigos, está acusado de abusar de una turista de 16 años en la playa durante la madrugada.
Argentina presentó una declaración jurada ante la justicia de Nueva York para proteger las reservas del Banco Central. El escrito rechazó revelar la ubicación del metal, alegando razones de seguridad financiera y soberanía jurídica.
Referentes gremiales movilizarán a sus bases el miércoles 11 de febrero para rechazar la reforma laboral en el Senado. Pese a la presión de sectores duros, la conducción evitó una huelga nacional y apostó por la protesta social.
El juez federal Sebastián Casanello rechazó el pedido de devolución del dinero secuestrado al ex titular del organismo. La fiscalía argumentó que los fondos deben quedar a resguardo para garantizar posibles reparaciones económicas y multas en el marco de la investigación por presuntos sobreprecios y sobornos.
En 2025, el promedio de ingesta proteica llegó a los 116,4 kilos por habitante, la cifra más alta del último lustro. Aunque la carne vacuna mostró una recuperación, el verdadero motor del crecimiento fueron el cerdo y el pollo, que consolidaron un cambio estructural en los hábitos alimenticios del país.