La aplicación de mensajería más utilizada del mundo, WhatsApp, implementará un nuevo recorte en su compatibilidad tecnológica a finales de este mes. A partir del 28 de febrero de 2026, los dispositivos que no cumplan con los nuevos estándares de seguridad y rendimiento quedarán excluidos del soporte oficial. El motivo principal de esta decisión por parte de Meta radica en la imposibilidad de garantizar la privacidad y la integridad de los datos en sistemas operativos que ya no reciben actualizaciones por parte de sus fabricantes.
En el ecosistema Android, WhatsApp dejará de funcionar en todos los equipos que no cuenten, como mínimo, con la versión 5.0 (Lollipop). Esto impactará de lleno en modelos clásicos que fueron lanzados hace más de una década, como el Samsung Galaxy S3, Galaxy S4 mini, Sony Xperia M, Motorola Moto E de primera generación y el LG Optimus L7 II. Al carecer de parches de seguridad modernos, estos teléfonos representan una vulnerabilidad para la red de usuarios globales, lo que justifica su retiro de la lista de dispositivos permitidos.
Para los usuarios de Apple, el requisito será aún más exigente: solo podrán seguir utilizando la aplicación aquellos iPhone que tengan instalado iOS 15.1 o superior. Esta medida deja fuera de competencia a modelos icónicos como el iPhone 6 y el iPhone 6 Plus, además de versiones anteriores. Aquellos que posean estos equipos recibirán notificaciones previas dentro de la aplicación instándolos a realizar una copia de seguridad y a considerar la migración a un modelo más actual para no perder sus conversaciones.
La falta de soporte implica que los usuarios afectados no solo dejarán de recibir nuevas funciones —como el reciente “modo ajustes estrictos” que bloquea spam y llamadas de desconocidos—, sino que tampoco podrán abrir ni descargar la aplicación. Desde Meta recomiendan encarecidamente realizar un respaldo de los chats en Google Drive o iCloud antes de la fecha límite. Si el dispositivo no permite actualizar el sistema operativo a los niveles requeridos, la única alternativa real para seguir comunicado es la adquisición de un terminal compatible.
Esta purga tecnológica es un proceso recurrente que busca enfocar los recursos de desarrollo en las plataformas más seguras y extendidas. Mientras tanto, quienes posean smartphones modernos seguirán accediendo a mejoras en la experiencia de usuario, mayor protección frente a ciberataques y herramientas de privacidad avanzada. El 28 de febrero marca el fin de una era para muchos dispositivos que, a pesar de seguir encendiendo, ya no cuentan con la infraestructura técnica necesaria para soportar las demandas de la comunicación digital actual.