El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, firmó este miércoles un decreto que establece un incremento en los haberes del personal de seguridad provincial. La decisión administrativa surgió tras una protesta que afectó la Jefatura Regional II de Rosario durante casi tres jornadas. El mandatario calificó la demanda de los agentes como un reclamo justo y genuino durante una conferencia de prensa en la sede de Gobierno rosarina.
La normativa dispuso que ningún integrante de la Policía de Santa Fe ni del Servicio Penitenciario percibirá un salario inferior a 1.350.000 pesos. Esta base garantiza la cobertura de la canasta básica e incluye al personal técnico y administrativo.
Asimismo, los efectivos en funciones operativas alcanzarán un sueldo de 1.438.835 pesos, mientras que quienes presten servicio en ciudades de mayor conflictividad recibirán un suplemento de 500.000 pesos y la actualización de la tarjeta alimentaria.
El detonante de la crisis
El conflicto policial se agudizó el lunes pasado, luego de que se registraran tres suicidios de agentes en el último mes y medio. El fallecimiento del suboficial Oscar Valdez, de 32 años, quien se quitó la vida dentro de la Jefatura la semana anterior, motivó las primeras manifestaciones. Los familiares y efectivos denunciaron una situación de estrés crítico y exigieron mejoras en el bienestar policial.
La tensión aumentó el martes con un “sirenazo” y la quema de gomas en la puerta de la Regional II. El Gobierno provincial respondió inicialmente con el pase a disponibilidad de veinte agentes, lo que incrementó el malestar. Recién este miércoles por la tarde, el decreto del Ejecutivo dejó sin efecto dichas sanciones y reincorporó a los policías afectados para facilitar el levantamiento de la medida de fuerza.