Un retorno a las urnas con nuevos actores
Tras 15 años de dominio de la Liga Awami, Bangladesh celebró sus primeros comicios bajo un gobierno interino liderado por el Nobel de la Paz, Muhammad Yunus. La jornada transcurrió con un despliegue de más de 950.000 efectivos de seguridad para proteger a los 127 millones de ciudadanos convocados. A diferencia de procesos anteriores, marcados por el boicot, los reportes iniciales de la Comisión Electoral sugieren una participación superior al 60%.
La contienda electoral se centra en dos figuras clave: Tarique Rahman, del Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP), y Shafiqur Rahman, líder del partido Jamaat-e-Islami. Los primeros conteos manuales, que comenzaron tras el cierre de urnas a las 16:30 hora local, muestran una disputa cerrada entre ambas fuerzas, que anteriormente fueron aliadas pero presentan modelos de país divergentes.
Reformas para evitar el autoritarismo
Paralelamente a la elección legislativa, los ciudadanos participaron en un referéndum sobre la “Carta de Julio“. Esta propuesta busca establecer límites al mandato del primer ministro, crear una cámara alta en el Parlamento y fortalecer la independencia del Poder Judicial. El objetivo declarado por la administración de Yunus es desmantelar el sistema de partido único y garantizar que el poder no vuelva a concentrarse de forma absoluta.
El proceso electoral no contó con la participación de la Liga Awami, el partido de la ex primera ministra Sheikh Hasina, cuya actividad fue suspendida bajo cargos de terrorismo y crímenes contra la humanidad. Desde su exilio en la India, Hasina calificó la votación como una “farsa”, argumentando que la exclusión de su fuerza política invalida la legitimidad del proceso.