Antecedentes y contexto judicial
La relación entre ambos, iniciada en 2013, culminó formalmente en 2025 tras una serie de conflictos que hoy se dirimen en tribunales. La disputa actual no solo es mediática, sino que involucra deudas alimentarias y la tenencia de sus hijas.
El entorno de Nara subrayó que la empresaria prioriza la estabilidad de los menores frente a las constantes idas y vueltas del deportista.
El incidente también salpicó a la actriz Eugenia “China” Suárez, a quien Icardi defendió recientemente en plataformas digitales. Mientras ocurrieron los llamados, la actriz se encontraba en Buenos Aires promocionando proyectos profesionales.
Hasta el momento, Suárez no emitió comentarios sobre las menciones indirectas de Nara en sus publicaciones de la red social X.
Análisis de la dinámica digital
El uso de capturas de WhatsApp como evidencia pública se volvió una constante en el historial de la expareja. Fuentes cercanas a la mediática confirmaron que Wanda Nara posee registros de los contactos recientes para utilizarlos, de ser necesario, en el marco del proceso legal que atraviesan. Por su parte, el futbolista mantiene una postura ambivalente entre el silencio oficial y las señales nostálgicas en Instagram.
La repetición de patrones de comunicación y la exposición de la intimidad en medios masivos continúan marcando el pulso de esta separación. Resta observar si esta nueva filtración de mensajes tendrá un impacto real en las audiencias judiciales pendientes o si se mantendrá únicamente como un elemento de presión en la opinión pública.