La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condiciones de detención domiciliaria de la ex presidenta Cristina Kirchner en su residencia de la calle San José al 1100. Con un fallo de 131 páginas, los magistrados Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña desestimaron los planteos de la defensa que buscaban eliminar el uso del monitoreo electrónico y ampliar el tiempo de permanencia en la terraza del edificio.
El tribunal fundamentó su decisión en la necesidad de garantizar un control efectivo de la pena de seis años de prisión por administración fraudulenta en perjuicio del Estado.
Según la resolución, las restricciones no representan un agravamiento ilegítimo de la condena, sino que se ajustan a las facultades de supervisión que otorga la Ley 24.660 para modalidades de detención fuera de los establecimientos penitenciarios.
El control sobre las visitas
Uno de los puntos centrales del debate jurídico fue el endurecimiento del régimen de ingresos al domicilio. El tribunal mantuvo la exigencia de autorizaciones judiciales previas, individuales y fundadas para cualquier persona ajena al núcleo familiar directo o al equipo profesional indispensable.
Esta medida se consolidó tras un episodio ocurrido el 17 de noviembre de 2025, cuando la ex mandataria recibió a nueve economistas simultáneamente, hecho que fue difundido en redes sociales.
La justicia determinó que los encuentros podrán realizarse un máximo de dos veces por semana, con una duración de hasta dos horas y un límite de tres personas por vez. Para la mayoría de los jueces, flexibilizar estas pautas en función de la notoriedad pública o la gravitación política de la condenada comprometería la legitimidad del sistema y vulneraría el principio de igualdad ante la ley.