La presidenta del Senado de la Nación, Victoria Villarruel, envió formalmente a la Cámara de Diputados el proyecto de reforma laboral que obtuvo media sanción el pasado 12 de febrero.
El texto, que redefine la negociación colectiva, la jornada laboral y establece cuotas sindicales voluntarias, llegó al despacho de Martín Menem tras una revisión técnica de 50 modificaciones incorporadas durante su tratamiento en la Cámara Alta.
Desde el entorno de la Vicepresidenta aclararon que la demora en el giro del expediente respondió exclusivamente al ordenamiento del articulado y no a una decisión política.
Sin embargo, el retraso ajustó al máximo los plazos del oficialismo, que aspira a convertir la iniciativa en ley antes del discurso presidencial ante la Asamblea Legislativa.
Acuerdos legislativos y plazos
Para viabilizar el tratamiento, el Poder Ejecutivo prepara un decreto que extenderá las sesiones extraordinarias hasta el 28 de febrero. Esta prórroga permite cumplir con el requisito reglamentario de dictaminar diez días antes del cierre del periodo.
El cronograma trazado por el jefe del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Gabriel Bornoroni, apunta a un plenario de comisiones el miércoles 18 de febrero para emitir despacho y sesionar el jueves 19.
Los números en las comisiones presentan un escenario de paridad. En Legislación del Trabajo, el oficialismo suma 14 de 28 miembros computando a sus aliados del PRO y la UCR. En Presupuesto y Hacienda, la proyección es de 27 firmas sobre 45 integrantes.
Si bien el acompañamiento de los socios permitiría el avance, la oposición cuestionó la celeridad del debate: señalaron que el Senado analizó la norma durante dos meses, mientras que en Diputados se pretende un trámite de 48 horas.