Controles pediátricos: La estatura como marcador clave de la salud

En el marco del inicio del ciclo lectivo 2026, especialistas destacan que la consulta pediátrica anual es una herramienta vital para detectar desvíos en el crecimiento que pueden esconder patologías subyacentes.

El comienzo de un nuevo ciclo lectivo en este febrero de 2026 no solo implica la compra de útiles y uniformes; representa una oportunidad estratégica para que las familias pongan al día los controles de salud de niños y adolescentes.

Más que una formalidad escolar, la consulta pediátrica anual es una herramienta esencial para monitorear el desarrollo y detectar tempranamente posibles trastornos médicos.

El crecimiento como “termómetro” biológico

El seguimiento sistemático de la talla y el peso, comparado con las curvas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), permite identificar desvíos que podrían señalar problemas nutricionales, hormonales o enfermedades crónicas.

Según explicó el médico endocrinólogo Javier Chiarpenello, jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Provincial del Centenario en Rosario, el ritmo de crecimiento es a menudo el primer signo visible de que algo en el organismo no funciona correctamente.

Cuando un niño no crece según lo esperado para su edad y sexo, o se aleja de su talla medio-parental (el objetivo genético marcado por sus padres), es necesario investigar causas subyacentes.

“La talla baja es mucho más que un rasgo meramente estético”, advirtió Inés Castellano, presidenta de la Asociación Civil Creciendo, subrayando que esta condición puede impactar el desarrollo emocional y social del menor.

Señales de alerta para las familias

Existen indicadores concretos que madres, padres y cuidadores pueden observar para identificar un posible estancamiento en el crecimiento:

  • El niño es considerablemente más bajo que sus compañeros de la misma edad.
  • No hay necesidad de renovar ropa o calzado durante periodos inusualmente largos.
  • Un hermano menor supera en altura al hermano mayor.
  • El niño es confundido frecuentemente con alguien de mucha menor edad.

Tratamiento, tecnología y derechos

Detectar estos signos a tiempo permite acceder a tratamientos eficaces. En casos de déficit de hormona de crecimiento, se utiliza hormona de crecimiento recombinante, una medicación subcutánea cuya eficacia depende crucialmente de la constancia y el inicio temprano.

En Argentina, este tratamiento cuenta con cobertura al 100% por el Plan Médico Obligatorio (PMO) para diagnósticos específicos como el déficit hormonal, el síndrome de Turner o la insuficiencia renal crónica.

Para mejorar la adherencia, especialmente en adolescentes, hoy se utilizan autoinyectores electrónicos que monitorean el uso del dispositivo. Sin embargo, Castellano alertó sobre las interrupciones del tratamiento por demoras administrativas, un área donde la Asociación Civil Creciendo brinda apoyo legal y contención gratuita a las familias para garantizar sus derechos.

El mensaje de los expertos para este 2026 es claro: no se trata de esperar a que el niño “pegue el estirón”, sino de asegurar que crezca correctamente mediante el control médico preventivo.

Nota escrita por:
Te recomendamos...