Impacto limitado de la quita arancelaria en la telefonía móvil

La supresión de aranceles a la importación apenas redujo los precios de celulares en Argentina. El stock remanente, la alta carga impositiva y el encarecimiento global de chips por la inteligencia artificial frenaron el traslado del alivio fiscal al consumidor.

A un mes de la entrada en vigencia del beneficio fiscal que suprimió los gravámenes a la importación, el mercado de celulares muestra una resistencia inesperada a la baja de valores. Aunque desde mediados de enero el tributo del 8% dejó de aplicarse, las vidrieras locales apenas reflejan este cambio normativo. La mayoría de los dispositivos mantiene sus etiquetas originales, lo que genera interrogantes sobre la efectividad de la política de desregulación tributaria para el consumidor final.

Relevamiento de góndolas y plataformas digitales

Un análisis efectuado por la Fundación Ecosur revela que la caída en los montos fue marginal, promediando un escaso 2,1% hacia finales del primer mes. El fenómeno no es homogéneo: mientras algunos modelos de alta gama, particularmente los de Apple, registraron descensos de hasta el 6,5% en sitios de comercio electrónico, otras marcas de gran rotación incluso ajustaron sus listas hacia arriba. De hecho, el informe señala que menos de un tercio de los productos monitoreados se abarató, evidenciando que la competencia en portales como Mercado Libre es el único motor real de ajuste por el momento.

Stock antiguo y asfixia impositiva remanente

Desde el sector comercial explican que el proceso de traslado a precios es paulatino debido a la existencia de inventarios previos que fueron nacionalizados con el arancel anterior. Las empresas argumentan que hasta no renovar totalmente sus depósitos, el costo hundido impide una reducción lineal. Asimismo, especialistas subrayan que la presión fiscal argentina continúa siendo un factor determinante; aunque la carga total sobre el precio final descendió del 42% al 29%, la acumulación de IVA, tasas estadísticas, Ingresos Brutos y gravámenes internos sigue condicionando la competitividad frente al exterior.

El contexto global: chips e inteligencia artificial

A la situación local se suma una compleja coyuntura internacional que amenaza con neutralizar los beneficios fiscales. La explosión de la Inteligencia Artificial ha disparado la demanda de memorias y microprocesadores, generando un cuello de botella en la producción mundial. Referentes de la industria advierten que esta escasez de componentes críticos podría encarecer los suministros durante el transcurso de 2026. De esta forma, el ahorro obtenido por la vía impositiva podría verse absorbido por el incremento en el valor de reposición de las piezas en el mercado global.

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