El intendente de Malargüe, Celso Jaque, mantuvo una reunión el viernes pasado con el director del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV), Sebastián García.
Durante el encuentro, las autoridades definieron la adquisición de instrumental de última generación para el volcán Planchón-Peteroa, ubicado en la frontera con Chile. La inversión permitirá el seguimiento constante de un macizo que mostró actividad inusual a finales del año pasado.
Tecnología y logística en la alta montaña
Las nuevas estaciones de monitoreo incorporarán sismógrafos, dispositivos GPS de alta precisión, cámaras y medidores de gases. Estos sensores registrarán variaciones en la estructura del volcán, como deformaciones en el terreno o la expulsión de dióxido de azufre y vapor de agua. Según explicó García, el equipamiento permitirá determinar si el edificio volcánico experimenta procesos de inflación interna.
La instalación de estos dispositivos representa un desafío técnico para la comuna y el organismo nacional. Cada unidad pesa entre 800 y 850 kilos, lo que demandará quince días de tareas logísticas coordinadas en zonas de difícil acceso.
Actualmente, el complejo ya cuenta con siete sismógrafos, tres equipos GPS y cuatro cámaras que transmiten datos las 24 horas hacia los centros de control en Buenos Aires.